Sergiy Stakhovsky lo tiene claro, si ahora mismo no se encuentra más alto en la clasificación mundial es debido a cuatro derrotas puntuales. Así lo piensa tras haber reflexionado con Fabrice Santoro, su entrenador, y así lo cuenta en este portal ucraniano, donde también desgrana cuáles serán sus cambios de cara al próximo año.
“La temporada se ha desarrollado de esta manera y no hay que darle más vueltas, pese a todo, creo que ha sido buena. Por desgracia, no pudimos conseguir el resultado que habíamos planeado, acabar en el top30. Hubo algunas lesiones que te desploman cualquier meta, porque el comienzo fue genial. Después de tres meses, yo estaba número 25, el objetivo de mantenerme era posible, pero luego, por desgracia, se desplomó”, afirma el ucranio.
“La gira de hierba se me pasó volando, porque tuve muchos problemas con mi espalda. No terminé el año en el top30 y sí en el top60, pero de acuerdo con los cálculos de mi entrenador, Fabrice Santoro, ha sido todo por culpa de cuatro partidos. Si hubiera ganado esos cuatro partidos, entonces estaría en el top30 en lugar del top60. Por supuesto, la situación es desagradable, pero es la realidad. Vamos a seguir trabajando”, añade el de Kiev, ahora mismo número 62 del mundo.

Tal estudiada tienen la situación que Sergiy se atreve hasta a enumerar las cuatro citas señaladas. “La semifinal en Marsella, los cuartos de final en Rotterdam, la segunda ronda de Roland Garros y la primera ronda de Wimbledon. Incluso los cuartos de Dubai. En principio, uno no puede jugar en la cima durante toda la temporada, hay unas pocas semanas al año donde alcanzas tu pico de rendimiento. Cuando te llegan, debes aprovecharlas al máximo y yo, por desgracia, no supe hacerlo”, admite el tenista diestro.
Por lo tanto, su relación con Santoro de momento no dio sus frutos, aunque Sergiy no pierde su confianza en el galo. “Él tiene un montón de matices que ya hemos discutido, ya que ésta era su primera temporada completa con un jugador profesional. Fabrice piensa que hicimos un montón de errores y muchas veces, algunas concesiones que no merecieron la pena. Hemos acordado que el próximo año todo será diferente: tendremos un plan claro, un horario diferente, menos torneos. Nos centramos en la calidad y no la cantidad, porque tengo 30 años, no 18”, manifiesta el campeón de cuatro títulos ATP

“Todavía no sé lo que voy a jugar la segunda semana de 2016, ya sea Sydney o Auckland, pero sí la primera. Empezaré mi entrenamiento físico el 10 de diciembre en las montañas eslovacas y el día 20 volaré a Dubai, donde Fabrice y yo nos empezaremos a preparar para Doha, que arranca el día 1”, relata el hombre que será recordado siempre por haber eliminado a Roger Federer en Wimbledon 2013.
“Todo el entrenamiento, ha sido un cambio drástico de estilo. Hay un montón de matices en el tenis para agravar y complicar el proceso de las victorias de tu oponente, de esto sabe mucho Fabrice, quien ganó innumerables partidos debido al hecho de que su rival se estaba cayendo a pedazos. Hay muchos matices: cómo iniciar un juego, cómo cansarlo, cómo dar ritmo a tu rival o no dárselo. Cada jugador puede ser catalogado de diferentes maneras, Santoro sabe cómo jugar contra muchos oponentes. Por otra parte, el problema es que no siempre está presente en los partidos y que también hay muchos jugadores jóvenes que no conoce, aunque hay algunos que ya los tiene ‘fichados’ por si hay una segunda vez”

Pero Stakhovsky ya no es un principiante y ya piensa incluso en su labor tras colgar la raqueta. Administrar una academia de tenis en su país natal es una idea que no le desagrada, algo que el de Kiev se toma con humor debido a la mala situación que se respira en Ucrania. “Todavía no lo he probado. Probablemente, podríamos intentarlo, abrir la puerta con el pie y decir: ‘¡Hola, soy Stakhovsky!’. Hay planes de futuro para organizar una especie de academia, pero esto lleva tiempo, no está pensado a corto plazo, pero sí me gustaría hacerlo personalmente”, concluye.

