La Copa Davis nunca descansa en paz. Aunque su gloria final sigue intacta, el camino hasta conseguirla genera demasiada controversia. Son muchos años acumulados en los que muchos de los mejores jugadores se bajan de demasiadas eliminatorias. Para colmo, su formato viene cuestionándose como factor fundamental para regenerar la competición. Al respecto de esas dos cuestiones, uno de sus vigentes campeones, Andy Murray, ha manifestado su opinión recientemente.
"Creo que el formato es bueno. Para mí no es tanto problema del formato, porque si nos fijamos en las eliminatorias que hemos jugado este año, la atmósfera en cada una de ellos ha sido, en mi opinión, realmente excepcional. Si cambiamos el formato, se pierde un poco su éxito y esencia".
Andy dirige sus elogios a la primera de las dos cuestiones cruciales acerca de la competición. Sin embargo, es igual de contundente y meridiano a la hora de destacar su mayor problema. En palabras del escocés, la ubicación temporal de las eliminatorias dentro del calendario desgasta sobremanera a los jugadores.
"Es evidente que jugar Davis inmediatamente después de disputar los Grand Slams es complicado. Que los cuartos de final sean después de Wimbledon y que las semifinales/repesca sea también después del US Open se hace duro. La mayoría de los jugadores llegan hasta el final de los Grands Slams. Los Grand Slams son estresantes, te agotan física y mentalmente. Creo que el problema está ahí, que los jugadores se esfuerzan mucho en los Grand Slams y después vienen las eliminatorias de la Davis".
Murray se ha comprometido a disputar la primera ronda de la competición del próximo año, pero ha comentado no haber decidido aún si seguirá jugándola después, pues el año será muy exigente con los Juegos Olímpicos en el horizonte.

