En su habitual columna para la BBC, el flamante campeón de la Copa Davis, y líder del equipo británico, Andy Murray, expresó en un texto todas las emociones y sensaciones posteriores a la victoria ante Bélgica, una de las más importantes en la carrera del escocés.
"Una de las cosas especiales de este logro es que pude celebrarlo de inmediato con mis compañeros de equipo, mientras que después de cualquier otra victoria no puedes verlos y hacerlo hasta tal vez una hora después de que el partido haya terminado. El domingo fue una celebración inmediata, y sentí toda la fuerza del equipo!
No es la primera vez, me pasó hace ya tiempo, en la escuela. Después de anotar un gol todo el mundo se abalanzó sobre mí, así que me vinieron a la cabeza esos recuerdos. En realidad me da claustrofobia cuando tienes tanta gente apretándote. Estaba bien al principio, cuando Leon y un par de los demás me abrazaron en el suelo, pero cuando vinieron más y ya no podía moverme, me empezó a entrar pánico y les grité a todos "quítense!".
El siguiente par de días será mucho más divertido de lo que fueron los días posteriores a mis dos Grand Slam, seguro. Me arrepiento de no celebrar tal vez tanto como debería haberlo hecho después de algunas de mis otras victorias, porque ahora sé cuánto esfuerzo necesitas para alcanzarlas. Nunca se sabe cuándo será la próxima vez en conseguir algo así - puede que nunca - así que debo aprovechar al máximo esta victoria.
Es por eso que pasamos una hora y media en la cancha después del partido haciéndonos selfies y charlando con los aficionados. Realmente no tengo muchas fotos personales para ser honesto, pero espero haber hecho el día un poco más especial para los que viajaron a Bélgica.
En el momento en que volví al vestuario, creo que todo el mundo había disfrutado de unas copas de champán pero salté sobre una bañera de hielo nada más entrar. Me puse con la rutina habitual de después de los partidos.
Estoy seguro de que tras estas victorias pasaré el tiempo con la gente con la que quiero pasar el tiempo. Ahora quiero pasarlo con el resto del equipo, y también con mi familia y amigos. Hay un montón de personajes aquí y serán fantásticos los próximos días para disfrutar de algunas celebraciones. Me imagino que Dan Evans es el más experimentado en nuestro equipo en ese sentido.
Por otro lado, jugar y ganar una final de la Copa Davis con tu hermano es genial, estoy muy orgulloso de él, y puede que nunca vuelva a suceder, así que es algo más por lo que saborear. Lo que pasó durante el partido del domingo... Yo sólo lo vi de pie en la esquina de la pista tras un punto. En general, trato de evitar el contacto visual con él por completo durante los partidos. Algunos jugadores podrían encontrar beneficioso mirar ligeramente a su familia, pero cuando están ahí, sabes lo que significan sus expresiones y te pueden transmitir agobio o sufrimiento.
Ganar la Copa Davis es una gran victoria para todos en el equipo, pero desde un punto de vista personal no lo veo como haber tachado otro gran título en mi lista. Obviamente, hay todavía dos Grand Slams que no he ganado. El Abierto de Australia es un torneo que me encantaría ganar porque he estado muy cerca de ello, llegando a la final en cuatro ocasiones. Y legué al quinto set de mis semifinales en París ante Novak Djokovic, así que no estoy tan lejos en arcilla.
Espero poder utilizar esta victoria en la Copa Davis como un trampolín para el próximo año, para asumir la actitud que tenía en cada punto y tal vez conseguir mi primer Abierto de Australia en enero. La Copa Davis ha sido increíble este año, y me gustaría dar las gracias a todos aquellos que nos han seguido. Ha sido un viaje increíble y no podría haberlo hecho sin ti. Ahora, a descansar un poco antes de empezar el entrenamiento para la nueva temporada".

