Poco después de ganar Wimbledon en 2013, Marion Bartoli anunciaba su retirada del tenis profesional a los 29 años. Su físico, durante gran parte de su trayectoria, siempre pareció más voluminoso de lo normal o aconsejable para competir al más alto nivel. Paradójicamente, tras su retirada, la francesa está absolutamente irreconocible. Un caso realmente curioso.


