Skip to main content

Nadal sobrevive a los cañonazos

El español venció a Ivo Karlovic en un partido muy ajustado que se definió por detalles. Nadal estuvo a gran nivel y superó un rival muy engorroso.

Rafael Nadal se sobrepuso a los 24 ‘aces’ y los 52 tiros ganadores de Ivo Karlovic para deshacerse del croata en un partido ajustadísimo por 7-5, 6-7(4) y 7-6(4) en un partido que llegó a las dos horas y 43 minutos de juego. El español dejó buenas sensaciones en su debut en Shanghái, estuvo muy correcto al resto, certero con su saque y ágil de piernas para poder vencer a un Karlovic en estado de gracia y que perdió el encuentro por mínimos detalles.

El partido comenzó negro para el balear. Karlovic le puso toda la presión encima consiguiendo un break en el primer juego. Al croata, que ganó el sorteo y dejó sacar a Nadal, le salió absolutamente todo. Se disfrazó de Djokovic, restó a la perfección, se metió dentro de la pista y encontró los tiros ganadores para empezar mandando y poniéndole el susto en el cuerpo al español. Dejaba claro que se venía una tardenoche de mucha lucha en Shanghái.

El gigante de 211 centímetros mantuvo su servicio sin inconvenientes, Nadal hizo lo propio y así siguieron, con algunas bolas de break salvadas por Karlovic y no aprovechadas por Nadal, hasta el momento del final del set. El hombre récord de más saques directos se puso, sin apenas problemas en su saque y conectando una buena dosis de ‘aces’, con 5-4 en el marcador.

Cuando parecía que lo tenía hecho, se vio la mejor versión de Nadal al resto en mucho tiempo. En el que pareció un homenaje a Andre Agassi, el español encadenó tres ‘passing shots’ de resto que fueron una delicia para los aficionados pero una tortura mental y una lanza directa a la confianza del croata. Nadal leyó los misiles de saque de Karlovic, metió la mano y lo pasó por todos lado: de derecha, de revés, cruzado y paralelo. Un repertorio de golpes que le dieron el break y le subieron la moral en un juego para enmarcar.

Del 4-5 en contra pasó al 6-5 a favor y saque para el croata que, en vez de sacar para ganar la primera manga, ahora servía para mantenerse con vida. Y esos ‘passing shots’ pasaron factura. A Karlovic se le achicó la pista, le tembló la mano, le entraron las dudas y no pudo mantener su saque. Nadal seguía firme al resto, encontró más ganadores y se quedó con la ruptura y el set por 7-5 en una demostración de buen tenis y una actitud encomiable.

El segundo parcial no presentó un gran nivel de tenis. Cayó en relación al final del primero y cada uno estuvo relativamente cómodo con su servicio hasta el 4-4. Allí, con Nadal al saque, Karlovic se puso 0-40 y tuvo tres opciones para romperle el servicio al español. Sin embargo, Nadal, con su capacidad de lucha y un gran tenis las levantó. El gigante estuvo algo tibio y Rafael aprovechó para remontarlas, ganar el juego y ponerse más cerca del partido. Hubo igualdad absoluta así que tocó definir la segunda manga en el tiebreak. Y allí estuvo más acertado el gigantón croata. Vapuleó a Nadal con sus saques y fue valientemente en busca del desempate. El esfuerzo le valió la pena porque se lo quedó con un 7-4 en el marcador.

Había tercer set y el partido era toda una incógnita. Karlovic venía de menos a más y decidió ir por la misma línea para tirar de su mejor repertorio y dar una buena imagen en los momentos clave del encuentro. Con el encuentro muy parejo, Nadal no cojeó ni dudó ni un solo momento. La igualdad era absoluta y, tal como ocurrió en la segunda manga, el partido se definió en el desempate.

En la muerte súbita, Nadal se volvió una roca con su saque y Karlovic cometió un error que le vapuleó la moral. En el 4-4 del tiebreak y tras un saque directo, llegó la fatídica doble falta que lo ponía 5-4 abajo y dejaba a Nadal con dos saques para cerrar el partido. Y así fue. Ni un atisbo de dudas en Rafael para cerrar como un grande el tiebreak, el set y el partido. Puño en alto, grito a la grada y festejo de una victoria importante para la moral y que demuestra que Nadal, con el paso de los días, sigue escalando en sensaciones.

Su próximo rival en octavos de final será otro bombardero como Milos Raonic. Nadal quiere volver a ser Nadal y el camino parece ser el correcto