Novak Djokovic consiguió su pase a octavos de final del Masters 1000 de Shanghai después de derrotar a Martin Klizan por 6-2 y 6-1. El eslovaco pecó de falta de concentración y jugó demasiado acelerado, regalando infinidad de puntos al serbio que apenas tuvo que tirar de sus mejores golpes para llevarse el partido.
Comenzó fuerte Klizan que decidió tirar con todo hacia delante, fiel a su estilo. Aunque puso en ciertos aprietos a Djokovic, es difícil estar acertado siempre cuando te juegas cada golpe. Nole tan sólo tuvo que poner cada pelota en juego para que acabara llegando el error del eslovaco que en un visto y no visto se encontró 0-4 abajo con dos breaks en contra.
El partido necesitaba pausa y después de multitud de errores, parece que Klizan se dio cuenta de ello y decidió construir más los puntos y no jugársela a la primera ocasión de la que disponía. Más calmado, Martin logra sorprender a Novak, totalmente sin ritmo en estos compases del encuentro, y consigue recuperar un break pero justo cuando mejor estaba sobre la pista, vuelve de nuevo a precipitarse y pierde el control de su juego. Djokovic no desaprovecha esta ocasión y aprieta un poco el pedal de aceleración y se lleva el set en poco más de media hora de partido.

Sin estar plenamente concentrado y con lagunas en tu juego, encadenando errores uno tras otro, se hace difícil pensar que alguien pueda batir a Novak hoy en día. En cuanto Djokovic pegaba un poco más fuerte la pelota, Klizan intentaba devolverla pegándole aún más duro y es ahí cuando perdía el control del golpe y llegaba el error en la mayoría de los casos.
Es así que se produce una nueva rotura a favor del de Belgrado en el segundo juego. Martin rompía la raqueta por la mitad como signo de desesperación pero en este encuentro, por desgracia para el eslovaco, su raqueta no era lo único que estaba roto. A Djokovic no le hacía falta exprimirse a un alto nivel ya que su rival se encargaba prácticamente de regalar los puntos con golpes inexplicables a la par que extraños. Justo cuando pasaba un par de minutos de la hora de partido, Djokovic cerraba su pase a la siguiente ronda con un pequeño alivio para Klizan, que al menos evitó el rosco pero se iba dejando atrás 35 errores no forzados en sólo 15 juegos disputados. Eso, unido a sólo 10 winners, es casi como entregar en bandeja el partido a tu oponente.

Novak ya espera rival en octavos del duelo entre el austriaco Dominic Thiem y el español Feliciano López.

