Novak Djokovic solventó con autoridad su debut en el torneo de Beijing al derrotar de manera clara al italiano Simone Bolelli por un doble 6-1 en apenas 71 minutos de encuentro. El serbio no dio ninguna opción al italiano que sólo pudo ofrecer algo de resistencia en los dos primeros juegos de la segunda manga. El resto del partido, un auténtico recital de Nole.
Djokovic se presentaba en las pistas del China Open con la confianza del que nunca ha perdido allí. Cinco títulos y 24 victorias en 24 partidos es el bagaje que presentaba el serbio en Beijing. Era el primer torneo oficial después de su victoria en el US Open y casi parecía que no hubiera pasado el tiempo ya que el nivel de golpes de Nole era prácticamente el mismo que el de aquella final ante Federer.

Minutos antes, Nadal había presentado dificultades ante Wu, tanto de movimientos como de golpes y ver a Djokovic a continuación era casi como ver dos mundos completamente diferentes. La derecha de Nole a día de hoy está a un nivel altísimo y unida a su ya peligroso revés, le hacen ser casi invencible. De piernas, casi como si no fuera éste su primer partido oficial en tres semanas, estaba rapidísimo y llegaba a las bolas siempre con mucho margen.
Ante este escenario, Bolelli tan sólo podía capear el temporal como podía. Desde el otro lado de la pista le venía un auténtico vendaval de tenis ante el que era muy complicado plantar cara. Novak presionaba los saques del italiano y Bolelli ni siquiera era capaz de ganar puntos con su segundo saque. El de Belgrado quería liquidar el partido por la vía rápida y apenas le daba la opción a Simone de tener un rally de varios intercambios. Poca historia en una manga vista y no vista que cerró Djokovic por 6-1.

Bolelli sabía que debía hacer algo rápido si no quería irse al vestuario en pocos minutos y es por eso que empezó a ser mucho más agresivo evitando quitarle la iniciativa a Djokovic. Vimos un poco más de igualdad en los dos primeros juegos del segundo set, donde el italiano llegó incluso a disponer de bolas de break a su favor. Pero Novak no estaba por la labor de dejar que el partido se le complicara y subió su nivel en esos momentos salvando una situación de alerta y rompiendo el servicio a continuación a Bolelli. A partir de ahí, lo mismo del resto del encuentro, un monólogo de Djokovic que caminaría sin oposición hacia la victoria.
En la siguiente ronda, el serbio se enfrentará al chino Ze Zhang, 215º del mundo e invitado por la organización. El tenista de 25 años sorprendió a Denis Istomin, al que derrotó en tres sets.

