Grigor Dimitrov ha concedido una entrevista a los compañeros de We are Tennis en la que habla sobre cómo ha vivido este 2015 donde los resultados no han acompañado, así como qué hizo para superar esa etapa de su vida con las rupturas con Roger Rasheed, el que fuera su entrenador, y con Maria Sharapova, su novia.
"Este 2015 está siendo un año un tanto complicado para mí. Me está costando encontrar el equilibrio correcto, jugar bien y tener una base sólida sobre todo en los días malos. Mi confianza ha bajado un poco y estoy inseguro con mis golpes pero esto es algo sobre lo que estoy trabajando para que se vaya. Quedan aún un par de torneos de aquí a final de año así que daré el máximo de mí", comienza diciendo Grigor, que cree que para que eso llegue, debe estar en buena forma. "No tener lesiones y en buen estado físico es lo más importante. Creo que teniendo una buena actitud, puedo lograr grandes cosas".

2014 fue el año que le hizo despegar en el circuito. Preguntado sobre si en este 2015, que los resultados no han sido tan buenos, ha sentido presión de tener que repetir el éxito de la temporada anterior. "Creo que el año anterior fue fruto de la experiencia que fui obteniendo en los años previos en el circuito. Tuve muy buena gente a mi alrededor que mi ayudó y creo que he cometido algunos errores en la manera en la que venía entrenando y también con otras cosas, pero eso es algo totalmente diferente. Pasé un tiempo en el que me costó pasar las primeras rondas de algunos torneos pero si miras atrás verás que en muchos partidos tuve match points o serví para ganar, el margen era muy pequeño. Pero espero poder recuperar mi nivel de nuevo".
"El año pasado llegué a jugar más de 50 partidos en la temporada y no tenía demasiado tiempo para poder entrenar. De repente, me encuentro -en este 2015- entrenando mucho y no me doy cuenta de eso. Necesito encontrar un equilibrio y es por eso que estoy intentando encontrar el mejor equipo para mí, la gente correcta a mi lado. El tenis no es un sprint, es una maratón. Tengo tiempo para reflexionar y sentarme y decir si algo está bien o no lo está y poder decidir", explica el búlgaro sobre qué le ha podido ocurrir en este año.

Muchos cambios se produjeron en la vida de Dimitrov en un periodo corto de tiempo con la ruptura con Rasheed, su entrenador, y con Sharapova, su novia. El de Hashkovo cuenta cómo lo manejó. "Mucha gente pasa por momentos así en su vida. Nada después de eso es lo mismo. Estás acostumbrado a ciertas cosas o rutinas por un periodo de tiempo y de repente todo cambia. Lo que intentas es buscar nuevas cosas y hacer una nueva vida".
Grigor considera el tenis como "una etapa más de mi vida" y no quiere presionarse sobre metas a conseguir. "El otro día me hicieron una pregunta muy divertida y es que preguntaban si iba a ganar un Grand Slam. Por supuesto que me gustaría pero si no lo gano, no pasa nada. Mi vida continuará. Ahora mismo estoy viviendo mi sueño, mi pasión. Lo haré hasta una cierta edad y luego le diré adiós", expresa Dimitrov.

Le preguntan sobre qué quiere conseguir. Grigor piensa y declara que "cuando llegué al top 10 pensaba escalar mucho más y alcanzar el top 5 y sí es cierto que pensaba en hacer algo grande en los Slams. Ahora que me encuentro bastante lejos, primero tengo que volver a esas posiciones antes de pensar nada más. Cuando llegué al final de mi carrera me gustaría poder mirar atrás y no tener que arrepentirme de nada".
Para concluir, Dimitrov confiesa que lo mejor de su trabajo es precisamente que él ya no lo ve como un trabajo, sino como su pasión. "Antes, cuando tenía 19 o 20 años tenía ir a muchos sitios, estuve un par de veces en países en Bangkok y sitios así y pensaba: 'Tengo que ir allí, tengo que ir a otro sitio', pero llegó un momento en el que me di cuenta que no me hacía falta tener que ir a esos lugares y eso es lo que más me gusta de esto. El tenis es mi pasión. Por supuesto, atrae mucha frustración, pero qué relación no lo hace".

