El peor final posible para un torneo increíble como Wuhan. Garbiñe Muguruza, quinta favorita del torneo, tuvo que retirarse por problemas físicos de la final del certamen chino cuando marchaba 6-3 y 3-0 abajo ante Venus Williams. La estadounidense, que levanta el título número 47 de su carrera, se ayudó de su experiencia para maniatar la primera manga y luego de la mala suerte de la hispano-venezolana hizo el resto para que conquistara una nueva corona con 35 años y mil batallas en sus piernas.
Midiendo lo poco que se pudo ver -es decir, el primer set- la conclusión es que la experiencia se impuso a la valentía. Y es que Garbiñe Muguruza no pudo comenzar mejor su segunda final de la temporada. La española, que a partir de mañana será número cinco del mundo, arrancó la jornada rompiendo el servicio de su rival de una manera fulgurante a base de palos desde el resto. Tan bien pintaba aquello que era inevitable que se fuera desinflando. Inmediatamente, Venus recuperó su saque y a partir de ahí se fueron repartiendo las rupturas de cada lado con muy poca estabilidad desde la linea de fondo. Una disparaba en cuanto podía, la otra contrarestaba dando lecciones de veteranía. Así hasta que en el 3-3 toda la irregularidad acabó quedándose solo en el rincón de Garbiñe.
Muguruza no lo sabía, pero no volvería a hacer un juego en toda la final. Tras cederel primer parcial por 6-3, Garbiñe fue perdiendo fuelle y cambiando las buenas sensaciones por malos gestos en su rostro. Y esto se notaba sobre la pista. Mientras, Venus aprovechaba la situación y aceleraba hacia su tercera corona en un Premier 5, algo que no saboreaba desde hacía un lustro en Dubái. La final parecía decantada con esos seis juegos consecutivos de la mayor de las Williams, pero el castigo iba a ser todavía mayor para el espectador. La caraqueña se dirigía hacia Kader Nouni y le comunicaba que no podía continuar con aquella función para luego afirmar en la entrega de premios que "había problemas físicos ante los que no se pueden hacer nada".
Sin duda fue el peor de los desenlaces para ambas jugadoras. Venus recibía la triste noticia de la retirada y celebraba el título sin haber cerrado la obra sobre la pista. Tras cosechar a lo largo de la semana las 700 victorias como profesional, este título la situará el lunes dentro del top-15 del ránking y muy cerca del billete a Singapur. Garbiñe, dentro de la decepción, tampoco se irá de vació de Wuhan, aunque esta cita se juntará en su caja fuerte junto a la de Wimbledon ante Serena. Otra final que se escapa, otro título que vuela. El lunes, ya como número cinco del mundo, Garbiñe se queda a un solo paso de asgurar su presencia en el WTA Finals. No hay mal que por bien no venga.

