Kevin Anderson eliminó a Andy Murray en la cuarta ronda del US Open: 7-6(5), 6-3, 6-7(2) y 7-6(0) tras 4 horas y 18 minutos de partido. La contundencia del tenista surafricano castigó la intermitente agresividad del británico. Por primera vez en su carrera, Anderson alcanza los cuartos de final de un Grand Slam, donde le espera Stan Wawrinka.
Andy Murray, ganador de las US Open Series por su trayectoria en Montreal y Cincinnati, se presentaba en Nueva York como una clara alternativa al título. Sin embargo, el jugador escocés se despide con su peor participación de los últimos cinco años en un Grand Slam. Fue en el mismo lugar, en la edición de 2010, cuando Murray no alcanzó por última vez los cuartos de final de un grande en el que competía.
Cuatro días después de que Adrian Mannarino cuestionara la supervivencia del británico en el torneo, Kevin Anderson castigó a Murray con un recital de potencia y agresividad controlada. El surafricano dominó a partir de su monstruoso servicio, pero también sobresalió en otras facetas del juego.

Su golpeo duro y limpio desde el fondo de la pista agujereó la sólida armadura de Murray. Anderson presionó con un resto contundente y buscó la red con frecuencia, mostrando cierta finura en la volea. Y a pesar de sus 203 centímetros de estatura, su movilidad lateral le permitió competir con Murray en condiciones de igualdad cuando los ángulos exigían pisar las esquinas de la pista.
Tras adquirir una ventaja de dos sets, Anderson se acercó a la victoria con una rotura de servicio en el comienzo del tercer parcial. Pero en ese momento surgió el Andy que se rebela cuando jugadores de un estatus inferior amenazan con noquearle. Murray aumentó su intensidad, recuperó la jerarquía con su servicio y subió su nivel de agresividad con la derecha.

El británico, un experto en caminar sobre el alambre, cerró el puño tras ganar la batalla del tercer parcial, pero su camino hacia los cuartos de final seguía siendo largo. A Kevin, incapaz de derrotar a Djokovic en Wimbledon tras vencer en los dos primeros sets, los fantasmas de otra remontada parecían dispuestos a darle la bienvenida.
Sin embargo, Anderson mantuvo los parámetros que le habían llevado a una situación privilegiada. Y una vez alcanzado el desempate del cuarto set, la velocidad supersónica de sus golpes dejó a Murray sin respuesta.
El jugador escocés cerrará la temporada 2015 sin un título de Grand Slam, mientras Anderson, en su octavo intento, supera la barrera de la cuarta ronda. Por primera vez en su carrera, Anderson competirá en los cuartos de final de un grande. Para su esposa Kelsey, Kevin se mantiene entre los ganadores de este US Open.

