Novak Djokovic dio un paso adelante en su rendimiento reciente en Cincinnati y mostró una cara más que mejorada con respecto a su cita ante Goffin y a sus actuaciones en esta gira norteamericana. Ante un Stan Wawrinka visiblemente difuminado sobre la pista, el balcánico cerró la primera manga con solvencia y precisión de cirujano (1/1 en breakpoints) y una segunda con amplia distancia.
El número 1 saltó a la pista central del Western & Southern Open con una determinación y ánimo cambiados. Espalda erguida, servicio recuperado y una sensación de calma y explosividad muy diferente a lo visto ante el belga Goffin. Con Wawrinka en un 38% de primeros servicios, Novak marcó diferencias desde su inquebrantable saque. Sus números lo dijeron todo: 85% de primeros y más del 75% en puntos ganados tanto con el primero como con el segundo). Djokovic mantuvo una concentración sostenida durante todo el partido, en su habitual crecimiento dentro de los torneos cuando va avzando rondas.
Djokovic too good today for Wawrinka, taking a little over an hour to reach the semi-finals. Stats: pic.twitter.com/h4bsHILmki
— TennisTV (@TennisTV) agosto 21, 2015Wawrinka por su parte no tuvo una sola bola de break en todo el partido y dependió de su acierto en sus golpes ganadores desde ambas alas. Con más errores que winners, Stan ofreció una versión más que apagada, lejos de lo que debe ofrecer para hacer sufrir a un Novak que en ningún momento abrió la puerta. Reduciendo las dobles faltas, el pupilo de Boris Becker caminó firme hacia la victoria, teniendo su paricular revancha de la final de Roland Garros.
Sin más enjundia que un primer set ajustado pero sin brillo, la segunda manga se decidió rápidamente, con Novak rompiendo tres veces consecutivas el servicio del de Lausana. Novak es el primer semifinalista de un torneo que aún no ha podido ganar en su carrera. Entre Alexander Dolgopolov y Tomas Berdych estará su próximo rival, por un puesto en la final del domingo.

