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Nico Almagro y un 2015 turbulento
El murciano volvió en enero al circuito tras estar 6 meses fuera de las pistas y a día de hoy no encuentra su mejor versión. Sin embargo, Almagro no se da por vencido.
Nicolás Almagro (138º) está sufriendo en este 2015 las consecuencias de la inactividad del 2014. Una lesión en la fascia plantar de su pie izquierdo lo dejó parado y con molestias durante más de medio año. A día de hoy, la vuelta a la normalidad, a la tranquilidad dentro de la pista y las buenas sensaciones en su tenis le está llevando un período largo de adaptación. Almagro, desde su regreso, no ha podido conseguir dos victorias consecutivas en torneos de Grand Slam, ni en Masters 1000 ni en los ATP 500. El murciano presenta un balance de 14 victorias y 16 derrotas en lo que va de temporada, todavía está algo lejos de los 100 mejores pero tiene por delante unos meses para sumar ya que no defiende ningún punto hasta final de temporada.
Almagro comenzó el año de gran manera y con buenos resultados en los ATP 250 de tierra batida en Sudamérica: clavó cuartos de final en Sao Paulo y semifinales en Buenos Aires. Tras caer ante Nadal en segunda ronda de Miami, volvió al polvo de ladrillo europeo y consiguió nuevamente cuartos de final en Casablanca y Estoril. Se veían síntomas de recuperación en Almagro que estaba motivado por volver arriba a pera de que estaba en un momento de “transición y complicado”, como él mismo aseguró durante el trofeo del Conde de Godó.

Los resultados fueron buenos en los ATP menores pero, por diferentes motivos, no consiguió lo que buscaba en los torneos grandes. Esto hizo que en abril se fuera hasta el puesto 174º de la clasificación mundial. “El ranking uno siempre lo mira, es saber en qué posición se encuentra. Está claro que sí que lo miro. Yo sabía que tenía que defender un montón de puntos a principio de año y por diferentes motivos no lo conseguí. Pero tampoco es algo que me obsesione, sé que cuando acabe aquí (la gira de tierra batida) prácticamente tengo cero puntos por defender y ahí es cuando valoraré mis resultados”, confesó el pasado mes de abril.
Tras Roland Garros, los resultados no llegaron. Perdió en primera ronda de Nottingham, también en su estreno en Wimbledon, en segunda de Bastad y ayer volvió a caer en su debut en Hamburgo. En cuatro torneos que tenía margen para sumar, apenas pudo arañar 30 puntos.

Almagro puede ver el vaso medio lleno, pensar que tiene todavía tres meses para sumar y tratar de acercarse a su tenis para romper nuevamente la barrera de los 100 mejores del mundo. Nico tiene tenis para estar arriba pero la vuelta a la competición se le está atragantando. “Estando tanto tiempo fuera, el hambre se me ha avivado un poco, voy a salir a darlo todo”, confesaba hace unos meses. A día de hoy, el ex número 9 del mundo y hombre que posee 12 títulos a sus espaldas, tiene que tirar de ese hambre que le caracteriza para no desengancharse y poder a sentirse competitivo al máximo nivel.