Krejcikova se reencuentra ganando en Olomuc
Tras una primera mitad de temporada muy por debajo de su nivel, la checa recuperó sensaciones venciendo en este ITF de categoría 50.000.
Barbora Krejcikova es otra de esas tenistas de la factoría checa que desde bien jovencita ha despuntado en torneos junior. Ganó su primer ITF a los 16 años en Dubrovnik y desde entonces ha escalado 500 posiciones en el ránking WTA hasta estabilizarse por debajo del top100 (y a la espera de asaltarlo). En sus dos últimas temporadas ha firmado 101 victorias por tan solo 29 derrotas, desplegando todo su potencial en tierra batida -su superficie predilecta- donde se ha adjudicado seis torneos ITF.
Pero algo pasa este año con Krejcikova. Su meteórica progresión se ha visto frenada por algo más que un salto de calidad en las rivales que ahora encuentra en la pista, mucho más rocosas y con mejor ránking. Al llegar al ecuador de esta temporada su balance de encuentros se encontraba en negativo, siendo especialmente sangrante el mes de junio, donde cayó en primera ronda en los cuatro torneos que disputó y no precisamente ante jugadoras superiores.
Primer título del año en Olomuc
Ha sido de nuevo en su tierra, en República Checa, y con el calor de su gente, donde Krejcikova se ha reencontrado con el nivel de la tenista que venía siendo estos años atrás y que apuntaba al top100 de manera inmediata. En Olomuc, torneo de categoría 50.000, ha cuajado una actuación sobresaliente venciendo en la final a la veterana Petra Cetkovska –ex número 25 del mundo– y levantando un 3-6 0-2 en contra que la tenía contra las cuerdas. Pero es precisamente en esos escenarios tan adversos donde Krejcikova saca lo mejor de sí misma y resucita como el ave fénix para darle la vuelta al marcador. Por dos veces tuvo que restar para salvar el torneo, lo que demuestra que hay madera de campeona.
Sin duda alguna, la victoria en este torneo tan especial para ella va a devolverle la confianza que había perdido y que se había llevado por delante la solidez de su saque, su arma más preciada y con la que machaca a sus rivales. En este mes de julio ya suma nueve victorias por tan solo una derrota y las sensaciones de cara a la segunda mitad de curso parecen ser mucho mejores.
La inagotable cantera checa
Barbora Krejcikova pertenece a la escuela de República Checa, una de las mejores canteras de Europa que ha dado tenistas de la talla de Kvitova, Safarova, Pliskova o la propia Cetkovska. A sus 19 años es una de las más firmes promesas balcánicas junto a sus compatriotas Allertova, Smitkova y Siniakova, formando un póquer al que le espera un gran futuro en el tenis.