Media Day en Wimbledon y varios tenistas ofrecieron una rueda de prensa en Londres como Stan Wawrinka que se mostró muy feliz y es que para el suizo corren buenos tiempos después de derrotar a Novak Djokovic en la final de Roland Garros. Telegraph ha recogido sus declaraciones y es que el de Lausana no muestra dudas al afirmar que es el único en poder hacer frente al serbio.
"Cuando llegué a la final de Roland Garros, veía a Novak Djokovic ganándolo todo. No había perdido ni un partido en tierra y era el claro favorito. Pero me dije a mí mismo: 'Haz tu juego, no le gustas, no le gusta la manera en la que juegas, eres el único jugador que verdaderamente puede intimidarle, el que puede hacerle sentir incómodo'", y pasó justo eso mismo. "Poco a poco, ya al final del primer set, comencé a jugar 20 cm hacia delante de mi posición en pista y él comenzó a echarse un poco para atrás. Poco a poco comencé a dictaminar. Eso me dio mucha confianza", comenta Stan.

Wawrinka explica que él intenta siempre entrenar contra los top 10, a diferencia de esos mismos jugadores que prefieren practicar con otro tipo de tenistas. "Mucha gente me pregunta por qué hago eso y es que intento entrenar la mayor cantidad de veces con ellos porque así aprendo mucho", asegura. "Una vez, cuando entrenaba con Djokovic y le metí un revés a la línea él dijo: 'He visto eso muchas veces', y es que he practicado contra el Big Four muchas veces durante los últimos años", añade.
El suizo explica cuándo cree todo cambió para él, fue tras perder 12-10 en el quinto set en Australia en el año 2013. "Ese día tuve un click en mi mente que me hizo pensar: 'Un día le podrás ganar en un Grand Slam. Sé que puedo hacerlo, no sólo tengo el juego sino que estoy mentalmente preparado'", explica. "Puedo haber no estado a la altura mentalmente como otros jugadores hicieron en su día cuando lo tuvieron cerca pero yo tomé el otro camino. Tienes que olvidar eso y decir: 'Estoy cerca. Ahora es tiempo de trabajar y darte la oportunidad de llegar a la cima'".
"Un día me dije que quizás mi ranking de 2008 (número 9 del mundo) era lo máximo que podía conseguir y que había nacido para ser un jugador de top 20 por 10 años pero Magnus (Norman) me ayudó mucho", confiesa Wawrinka. "Cambiamos un par de cosas de mi juego como mi derecha. Él siempre me dijo desde que tenía 16 y 17 años que yo no llegaría al top a los 24 como muchos jugadores, sino que llegaría más tarde, con 27 o 28".

Stan cuenta que aunque no lo parezca, también está intentando mejorar su revés, uno de los mejores del circuito. "Quizás no lo podéis apreciar porque ya era bueno antes pero hemos trabajado muchísimo para mejorarlo. Ahora, siento que está mejor", afirma. Ahora, Wawrinka está trabajando para poder tener consistencia durante todo el año, su punto más débil. "Lo bueno es que cuando juego bien en un torneo, llego a cuartos de final o semifinales y en esos partidos no he jugado nunca mal, hasta ahora. Puedo perder, como el año pasado aquí en Wimbledon ante Federer pero jugué un gran partido. En París, por la final, estaba muy nervioso pero mi juego estaba ahí y tenía la confianza de que haría un gran partido", concluye.
La irrupción de Wawrinka en el circuito y su éxito en los grandes torneos, añadiendo más miga a la ya existente, es sin duda una gran noticia para el tenis. Resulta complicado no poner al suizo entre los favoritos y es que es algo que se ha ganado a pulso, a base de trabajo, mucho trabajo junto a Magnus Norman, clave del éxito de Stan.

