Diego Dinomo es argentino y el actual entrenador de Guillermo García López. El albaceteño se está clavando un arranque de año espectacular con título ATP incluído y se ubica en el puesto número 20 de la carrera de campeones. En una charla con Punto de Break, Dinomo explica cómo es su pupilo, qué cambio y cómo le afecta estar a la sombra de otros tantos tenistas españoles que están delante suyo en el ranking de la ATP.
Diego Dinomo espera a Punto de Break en la sala de jugadores del Mutua Madrid Open. Está sentado junto a la familia de Guillermo García López. En los sofás que abundan en el 'Players' nos sentamos, ponemos en modo on la grabadora y comenzamos a charlar sobre Argentina y la vida hasta que comenzamos a debatir sobre tenis.
Arrancaron el 2014 en el puesto número 62 del ranking. En tan solo cinco meses escalaron varios puestos y ahora están en el 38º y el 20º de la Race…
La verdad que está bueno, je je. No nos ponemos un tope ni para bien ni para mal. Uno siempre quiere ir para arriba. No te digo que es casualidad pero no dijimos a ver qué hacemos para estar 38º.

¿Entonces?
Él tenía unos puntos que defender justamente ahora y a principio de año nada. Por eso pegó un buen sprint en Australia. Esto te da un poco más de aire y te hace llegar al momento en que realmente tenés que defender sin el agua al cuello. Eso, sumado a que está jugando bien y el relax de haber conseguido parte de los objetivos, creo yo que es importante, que mentalmente esté libre.
Campeón en Casablanca y cuartofinalista en Mónaco. Todo seguido en diez días…
En dos semanas no solo lo defendió sino que lo pasó. Él juega bien siempre pero se dio ahí porque era la etapa de defender pero ya venía con los deberes hechos. Entonces jugás más relajado, más suelto.
Rafael Nadal siempre dice que no se fija en lo que defiende, que si lo hiciese se volvería loco…
Guille tampoco. Pero uno sabe dónde jugó bien y dónde no. No sé si me explico pero no entrás a la cancha pensando lo otro, si no es imposible. Lo que no se tiene que hacer es estar con la calculadora.
¿Se cambió algo para que estos resultados llegaran?
Por el trabajo que realizamos en el día a día creo que tuvo un empujón más en la parte agresiva que casi siempre le salió bien. Lo que entrenamos en la pretemporada fue eso. Él le pega muy fuerte y queríamos que le pegara así de fuerte pero más veces. No solo en el momento obvio.
No es fácil de llevar a cabo.
¿Viste cómo hace Nadal que está tres metros fuera de la cancha y saca un bombazo? Bueno ahí. Son jugadores muy distintos pero creo que eso lo ha hecho muy bien.
Una mejora importante.
Sí. Eso este año. El año anterior cambió de actitud y de mentalidad. No que la tuviera mala pero sí que en cuanto a conocimiento de él mismo, de confianza. Esto para mí fue más importante que todo lo otro.
¿Qué cambió?
No lo sé. No te lo puedo decir. No porque sea secreto pero es que no lo sé. Mirá, creo que él tenía una forma de pensar suya, de su juego y de lo que él podía hacer… no sé si tan ganadora. Era como demasiado exigente a veces y en vez de que esa exigencia sea motivante era como más presión.

Importante sacarse esa tensión.
Las expectativas las ha bajado mucho y se fija en el siguiente partido. Ese para mí fue el cambio más importante. Y el siguiente partido quiere decir el siguiente set. Y el siguiente set quiere decir el siguiente game. Y el siguiente game quiere decir el siguiente punto. Y el punto cada pelota. Todo así. Si vos te parás el otro te la enchufa. Creo un poco a lo Cholo Simeone.
En verdad es así. Es trabajo del día a día y del partido a partido.
Claro pero a mí me parece que la prensa en ocasiones dice “Nadal en cuartos se enfrentaría con tal. No. Esperate. Igual Nadal es un fenómeno que le entra por un lado y le sale por el otro todo esto que se diga. Pero para llegar a cuartos… ¿Sabés lo que tiene que correr? Igual él llega siempre y estás acostumbrado. Pero tiene que correr un huevo. Por más que gane, tiene que ir y hacerlo. ¿Entendés lo que te estoy diciendo? Si él no va no lo va a hacer nadie por él.
Entiendo, sí.
Nadal no puede entrar caminando mañana contra quien juegue a ver qué pasa. ¡Para nada! Todos juegan muy bien y el que no es Nadal también. Estamos acostumbrados a este tipo de extraterrestres y no verlo en la final parece raro.
…
¡Me fui por la ramas! El cambio que ha hecho Guille es eso. Mirá, ojalá gane el torneo pero hay otra cosa más fácil, si vos ganás siempre el siguiente punto vas a ser número uno del mundo. No sé si me explico. Si vos ganás siempre el siguiente punto, ganarás el game, el set, el partido, el torneo… y si hacés eso… (no acaba la frase pero hace un gesto con la mano indicando que el jugador subiría de ranking y se iría para arriba).
Teoría divertida.
Entonces olvídate de cualquier expectativa de si defiendo, de si hice semis, si hice cuartos… no. Olivdate de esto. Simplemente pensá en ganar el siguiente punto y si podés concéntrate y pensá en saber sacarle el jugo a tu mejor juego en el siguiente punto. Si hacés esto, tenés muchas chances de que te vaya bien.
Además, no se achica con los grandes jugadores. Derrotó a Berdych, lo tuvo contra las cuerdas a Djokovic…
Él ya tuvo un momento de su carrera, en 2010, que estuvo 23º. Para él no es nuevo estar en la últimas instancias de un torneo o hacerlo bien.

¿En qué aspectos ve que hay margen de mejora?
Técnicamente creo que tiene un revés buenísimo. Ahora volvemos al tema de la agresividad. Más que mejorarlo, tiene que usarlo más. Es importante que él se tenga fe, y que se atreva a usarlo más.
¿Qué es usarlo más?
Vos ves su revés y decís “¡qué lindo revés cruzado!”. Bueno, tiralo paralelo y que se te vaya afuera si se tiene que ir pero si no, la metés y ganás el punto. ¿Dónde se puede mejorar? Tal vez siendo más atrevido con el revés, el saque y la volea. Eso sí, estamos hablando de hilar muy fino.
Guillermo es el 38º del mundo pero el noveno del país
Es una suerte para cualquier país e incluso para cualquier jugador. Pero a veces creo que juega en contra de la visión en general. No debería afectar al jugador pero claro, la gente que está un poquito más ‘afuera’ se piensa que el cuarto jugador del país es un filete. Y no. No lo es. Pero en el panorama es un orgullo. Estar en el 38 y ser el noveno de tu país es algo increíble y habla muy bien de todos…
¿Le afecta negativamente el hecho de que haya tantos otros jugadores que le sacan protagonismo?
Yo no creo que le afecte mal eso. No creo ni que se fijen en el ranking nacional. Pero afecta en el hecho de que un 38º es el número uno indiscutido de casi cualquier país. Esto hace que, evidentemente, el reconocimiento y la exposición pública sea otra.
Lógico.
Pero ojo, tal vez si no eras de acá (español) no jugabas así al tenis, ¿me entendés? Acá se juega mucho al tenis, pero si nacías en otro lado por ahí ni siquiera jugabas a esto. Entonces creo que es más positivo que negativo. Aunque con ese ranking, es lo que dijimos recién, en otro país tenés más beneficios. Pensando para uno es así. Pero en general habla bien de todos.
Sin embargo, seas de donde seas, siempre se hablará más de la gente que gane.
Para el 99,99% lo importante es competir. Yo no sé si lo comparto. En la tele sale el que gana, en el diario también, la ropa se vende más del que gana… mirá es fácil. A la gente le gusta las zapatillas del que gana no del que pierde. Tal vez la zapatilla del que pierde es buenísima o incluso la misma. Pero la gente quiere lo otro.
No solo quiere ver ganar a su ídolo sino también simpatizar con alguien que tenga carisma.
El carisma, sí. Muy importante. Porque claro, si sos un limón y no tenés onda… estás listo.
Guillermo últimamente parece que está teniendo algo de problemas en las redes sociales. Le llegan muchos palos e insultos cuando juega. Él los retuitea para que todo el mundo lo vea. ¿Por qué?
Lo hace por tener sentido del humor. No te vas a andar peleando con cada uno que te dice algo.Se lo toma a broma. Es como en el fútbol que cuando uno erra un penal lo quieren condenar. ¿Qué se le va a hacer?
Pero hay una línea que se está pasando.
Que a uno no le guste cómo haya jugado me parece respetable, ahora que alguien insulte ya no me parece bien. Que él lo haga público también es para ponerlos un poco en evidencia imagino. Si él con eso logra concienciarlo, me parece bien. Pero no sé si decirte si exponiéndolo lo fomenta o lo pone en evidencia para que el otro diga “che, pará que no lo estoy haciendo bien”.

