Bernard Tomic comenzaba el 2014 con ilusión. Intentaba dejar atrás un año 2013 donde obtuvo malos resultados, su padre recibió una sanción por agredir a un tenista y sus juergas fuera de las pistas eran más comentadas que sus actuaciones dentro de ellas. En el encuentro de Primera Ronda ante Rafa Nadal en el Open de Australia tenía una gran oportunidad de demostrar su calidad y empezar a cambiar su suerte pero unas molestias en la pierna le hicieron retirarse. Unos estudios dictaminaron que el problema residía en la cadera y que debía pasar por quirófano. Para aquel entonces le dieron 12 semanas de baja. Hoy, cumple la número seis y el australiano está deseando volver a competir cuanto antes.
"Para haberse sometido a dos operaciones de cadera lo está llevando muy bien", comenta el fisio del Open de Australia, Iván Gutiérrez, a una entrevista a The Age. "Todo el tiempo que hemos estado trabajando juntos él ha estado muy comprometido con el tratamiento. Él sabe de la importancia que tiene porque toda su carrera va a girar en torno a cómo se recuperará. Esperemos que vuelva pronto y sea capaz de jugar sin dolor y ganar más movilidad de la que solía tener".
"El tenis es un deporte que requiere flexionar y doblarte mucho. Esto es un problema para alguien tan alto como él, sobre todo en hierba y pistas duras", explica Iván, "Juan Martín del Potro también sufre este mismo problema que tiende a ir a peor conforme la edad sea mayor. Después de esta operación será capaz de girarse un 20 o un 30 por ciento más de lo que él solía tener. Esperamos un 30, pero si consigue un 20 estaría genial".
Tomic intentará volver en abril, en el torneo de Montecarlo en tierra batida. Sobre el papel, es la superficie que mejor le vendría tras su operación lo que le haría poder ir recuperando la forma poco a poco. "La idea es que esté al 100% para Roland Garros", declaró Iván Gutiérrez, fisio de Lleyton Hewitt entre otros jugadores.
Bernard Tomic, de 21 años, era una de las grandes promesas del tenis mundial y se creía que podría firmar una nueva era junto con el búlgaro Grigor Dimitrov, un año mayor que él. Mientras Dimitrov ha ido poco a poco aumentando su nivel comenzando a ganar títulos en los últimos meses, el australiano alternaba buenos resultados como los Cuartos de Final en Wimbledon en 2011 o los Octavos de Final en Australia de 2012 con varias derrotas seguidas en primeras rondas ante rivales de ranking mucho más bajo que él.
El año pasado fue especialmente duro para él. Rompió con su novia, le fue retirado su carnet de conducir y su padre y también entrenador fue sancionado en mayo del año pasado por la ATP con un año de inhabilitación tras agredir a un antiguo compañero de Tomic. El australiano declaró que echaba mucho en falta su apoyo en los torneos. Quizás por eso, el único buen resultado de Tomic después de la sanción de su padre fue los Octavos de Final en Wimbledon. Bernard no encontraba un juego sólido y continuo que le permitiera conseguir buenos resultados y todo se agravó aún más cuando a finales de año salieron a la luz unas fotos suyas totalmente desenfrenado en una discoteca con dos fans.

Por aquel entonces, se pensó en Tomic como el nuevo 'chico malo' del tenis. El australiano declaraba abiertamente que no le gustaba entrenar y sus escarceos amorosos copaban portadas en la prensa rosa.
Ahora, el australiano trabaja duro para cambiar las tornas y dejar atrás esa imagen de 'bad boy'. Tiene un gran espejo donde mirarse en Dimitrov y sólo necesita un poco de estabilidad en su vida que le permita centrarse y lograr sus objetivos. Al menos, para cuando vuelva, tendrá una buena noticia: en mayo habrá caducado la sanción a su padre y podrá volver a contar con su ayuda en los torneos.

