La Federación Estadounidense de Tenis (USTA) dio a conocer los planes de remodelación a ejecutar en el Billie Jean King National Tennis Center de Nueva York, sede del US Open. El proyecto incluye la instalación de techo en la Arthur Ashe, la reconstrucción y cobertura de la Louis Armstrong, una nueva Grandstand, así como un ensanchamiento de las zonas trasiego que permitan mejorar el flujo de espectadores fuera de los estadios.
Las últimas cinco ediciones del Grand Slam estadounidense, marcadas por las lluvias, han visto cómo las finales masculinas inicialmente programadas para el domingo terminaban jugándose en lunes. Un hecho que levantaba las discusiones en torno a la necesidad de cubrir alguna de los grandes estadios, a imagen de realidad o planes presentes en el resto de majors. En el plan de remodelación presentado por USTA en 2012, llamaba la atención un detalle: se hablaba de construir dos nuevos estadios, pero nuevamente se pasaba por alto la posibilidad de cubrir los estadios. Hasta ahora.
Así se espera que luzca el Billie Jean King National Tennis Center a partir de 2018
"Esta transformación hará el US Open más accesible para más aficionados, creando una instalación espectacular que podrá equiparar la energía presente en Nueva York y proporcionar una experiencia mejorada a jugadores y espectadores" confesó el presidente de USTA, Dave Haggerty, en rueda de prensa. "Cuando todas las piezas estén en su sitio, el National Tennis Center estará entre las instalaciones más acogedoras y tecnológicamente avanzadas en el mundo del deporte".
El coste total de la remodelación está estimado en 550 millones de dólares. El techo retráctil de la pista central se estima en un valor superior a los 100 millones de dólares. USTA ha anunciado que autofinanciará el coste total de las mejoras a través de bonos y beneficios de la propia federación, sin emplear fondos públicos.
El techo retráctil de la Arthur Ashe está siendo diseñado por la compañía de arquitectura Rossetti, mientras que la estructura de soporte queda en manos de Hunt Construction Group. En virtud de los diseños presentados, el techo retráctil estará hecho de teflón, un tejido traslúcido que permite la entrada de luz difusa sin sombras. En la pista central, serán dos paneles de 400 toneladas de peso y 18.500 metros cuadradados cada uno, orientados de este a oeste. Se situará unos quince pies por encima del asiento más elevado, haciendo posible la ventilación. Permitirá cubrir la pista en un tiempo estimado entre 5 y 7 minutos. La estructura estará soportada por un marco de acero sujetado a su vez por ocho columnas del mismo material alrededor del estadio principal.
La cuestión del peso ha sido largamente debatida, defendiendo tradicionalmente la postura de no poder sobrecargar en exceso la pista central, una construcción de 1997, al estar levantada sobre un terreno blando que no soportaría el tonelaje de una pesada cubierta. El área a cubrir, la cancha de mayor capacidad del mundo, se estima unas cuatro veces superior a la Centre Court de Wimbledon.
Junto a la pieza central de la remodelación, cabe destacar la nueva construcción de la segunda y tercera pista en importancia del complejo. El nuevo estadio Louis Armstrong, con techo retráctil incorporado, mantendrá su ubicación actual, pero verá aumentada su capacidad de 10.500 a 15.000 butacas. Por su parte la nueva Grandstand, que pasará de 6.000 a 8.000 asientos, modificará su localización actual, dejando atrás el área noreste del recinto para establecerse en la esquina suroeste. El objetivo de este cambio es permitir una mejor distribución del tráfico de aficionados a través del recinto. Del mismo modo, algunas de las pistas exteriores serán trasladadas a un área más meridional del complejo con el objetivo de ensanchar la pasarela peatonal que conectará la nueva Grand Stand con la Pista 17, ubicada en la esquina sudeste.
Panorámica de 2018 - Court 17 en primer término, Grandstand a la izquierda, Ashe y Armstrong cubiertas en el fondo
Antes de que la transformación pueda comenzar, no obstante, habrá que atravesar un proceso legal que explicó el jefe de operaciones del recinto, Daniel Zausner. Comenzando por el Departamento de Parques y Recreación, antes de que una solicitd pueda ser enviada a la Comisión de Diseño Público. Desde allí, se debería pasar al Departamento de Edificios para obtener el permiso de construcción.
Con tales trámites burocráticos por delante las tareas de construcción podría comenzar en octubre, al término del US Open 2013 (cuya conclusión está prevista para el 9 de septiembre). Se espera tener construido el techo retráctil del estadio Arthur Ashe para agosto de 2017, estando el objetivo de realización general del proyecto fechado en 2018. Una vez la remodelación esté terminada, desde USTA se indica que el recinto será capaz de acoger 10.000 espectadores más por día respecto al momento actual. Lo que permitiría incrementar, según cálculos de la federación estadounidense, en aproximadamente 100.000 personas los visitantes anuales.
De esta manera el US Open, hasta ahora el único Grand Slam sin pistas cubiertas o planes que incluyesen techos, da un paso al frente en materia de instalaciones a imagen de otros grandes. El Abierto de Australia cuenta con techos retráctiles en sus dos pistas principales (Rod Laver Arena, Hisense Arena). Wimbledon cubrió su Centre Court en 2009 y planea tener operativa la instalación del techo en la Court 1 para la edición de 2019. Por su parte, Roland Garros tiene planeado cubrir la Philippe Chatrier, situación que se encuentra bloqueada por sentencia judicial y a expensas de aprobación gubernamental.
Si bien la medida no va a solucionar los retrasos por lluvias en las jornadas iniciales del torneo, plagados de actividad en canchas exteriores con centenares de tenistas copando de actividad el recinto, sí que garantizará el cumplimiento de los horarios en las canchas principales. Siendo, en definitiva, un desahogo evidente en los días decisivos del evento así como una garantía para las retransmisiones televisivas.
Comparativa entre el actual (izquierda) y futuro (derecha) complejo del US Open
Los vigentes campeones de las modalidades individuales del torneo, el escocés Andy Murray y la estadounidense Serena Williams, expresaron sus sensaciones respecto de los planes anunciados.
"Por distintas razones, es bueno" comentó el de Dunblane". Para la televisión, fantástico. Siempre es bueno saber que los partidos van a ser completados. A mí particularmente no me gusta pasar de condiciones cubiertas al aire libre y viceversa. También es un factor duro. Pero es positivo para las televisiones y para los aficionados que lo estén viendo. Para los jugadores que tengan esas pistas asignadas, es bueno" argumentó.
Serena, desde Cincinnati, expresó igualmente un sentimiento favorable. "Obviamente, va a ser algo interesante. Va a llevar mucho tiempo, pero es bueno saber que han dado ese paso".

