¿Es el ocaso de Federer?

El suizo, cerca de cumplir 32 años, firma uno de los peores cursos de su carrera y muestra síntomas de debilidad 

Rafael Plaza | 31 Jul 2013 | 13.50
twitter tiktok instagram instagram Comentarios
Preferir Puntodebreak en Google
En Puntodebreak encontrarás toda la actualidad y noticias de tenis, así como fotos de tenistas e información de los torneos ATP y WTA como los Grand Slam y Copa Davis.
En Puntodebreak encontrarás toda la actualidad y noticias de tenis, así como fotos de tenistas e información de los torneos ATP y WTA como los Grand Slam y Copa Davis.

Streaming French Open en directo
🎾 Giovanni Mpetshi Perricard vs Novak Djokovic
  1. Entra aquí y regístrate en Bet365
  2. Haz tu primer depósito de mínimo 5 €
  3. Entra en la sección «Directo» y ve todos los partidos
Ver partido en Bet365

Son tres derrotas que ponen en marcha una cuenta atrás. Cuando Federer cede en la segunda ronda de Wimbledon ante Stakhovsky, saltan las alarmas. Luego, decidido a cambiar el rumbo de los acontecimientos, toma una decisión inusual: competir en Hamburgo y Gstaad en busca de las sensaciones perdidas. Allí, en la tierra batida de los dos torneos veraniegos, trata de escalar en el ránking para llegar al último Grand Slam de la temporada como número cuatro del mundo. También decide probar una nueva raqueta, buscando mayor potencia y control. Eso, sin embargo, queda en nada. El suizo, ganador de 17 grandes, inclina la rodilla ante Delbonis en semifinales de Hamburgo y en su estreno en Gstaad frente a Brands. Se marcha rodeado de dudas, con dolores y poniendo una incógnita acerca de su participación en el Masters 1000 de Canadá. La pregunta, tantas veces realizada, es clara: ¿es la decadencia de Federer? Gran parte de la prensa especializada responde en este debate planteado por Punto de Break.

"Nunca se sabe con Roger Federer", Alejandro Arroyo (Tenis Crónico)

Qué difícil. Entre derrotas ante jugadores fuera incluso del top-100, el cambio de raqueta, declaraciones contradictorias sobre disfrutar jugando o replantearse seguir si no es con victorias y varias lesiones de espalda, es difícil valorar su situación. Mientras exista motivación diaria y el físico le vaya respetando, creo que se reenganchará a un gran nivel, ya no para dominar el circuito pero sí para ganar torneos. En los Grand Slams, esperará su oportunidad; es complicado que gane uno venciendo a tres cracks en fila. Creo que estará en disposición de ganar otro GS cuando venga en dinámica más o menos ganadora, al menos compitiendo lejos y bien y obteniendo un puesto en el top-4. Necesita de inercia y plenitud para coronar. Pero nunca se sabe con Roger Federer. Sólo el tiempo.

"Con su monumental clase ya no tiene suficiente para apuntar a lo más alto", Ángel Rigueira (Mundo Deportivo)

Según el diccionario de la Real Academia Española, decadencia es "el principio de de debilidad". De acuerdo a ese significado, sí, Roger Federer está en decadencia porque lleva dando síntomas de debilidad. Lógicos a tenor de los muchos años que lleva en la élite y a que la competencia se ha ido incrementando en los últimos tiempos. Primero fue Rafa Nadal, pero se han añadido Novak Djokovic y Andy Murray, tres grandes cracks.

No tengo en mucha consideración sus dos últimas derrotas en tierra batida y las probaturas con la nueva raqueta. Para calibrar cómo concluye el suizo está difícil temporada considero básicos el US Open, sobre todo, y la Copa de Maestros, en mucha menor medida porque es un torneo muy raro.

En cualquier caso, a sus 31 años podía haber colgado ya la raqueta en la cima, pero tiene todo el derecho de seguir disfrutando de este deporte si así lo considera. Por ahora tampoco es una decadencia pronunciada, simplemente una mengua de competitividad respecto a Nadal, Djokovic y Murray que con el tiempo se irá trasladando a otros sectores de jugadores. No tiene la frescura de otros tiempos, la espalda denota el desgaste, y sólo con su monumental clase ya no tiene suciente para apuntar a lo más alto.

Personalmente ya me extranó el zarpazo de Wimbledon 2012, aunque fuera una muestra de un genio sin igual en este deporte. No creo que haya más, pero Federer siempre Federer... hasta que caiga del top10 si ello sucede con él en activo. Será el quién calibre en qué condiciones quiere poner carpetaz a su carrera. Si le hace ilusión participar en Río 2016, pues a trabajar porque queda a mucho y a tan largo plazo no pinta bien para él.

"Es Federer, no descarto nada", Álvaro Rama (Punto de Break y Eurosport)

Complicado, porque lo considero un debate bastante relativo. En una semana Roger cumple 32 años, y vive en la época más física de siempre. Lo que sería noticia es que, a estas alturas, siguera siendo un deportista dominador. Por eso, el regreso al número 1 en 2012 tiene un valor tremendo. Es un atleta orientado a ganar torneos, no a gobernar la disciplina. Pierde donde no perdía (antes de cuartos de final en Slam). Pierde ante quien no perdía (múltiples derrotas ante tipos fuera de top100). Y esto genera dudas y volantazos (contradicciones al hablar de jugar por placer o marcharse si no gana; hacer calendario poroso e ir cargándolo; buscar ajustes en la raqueta). Antes casi intocable, cada vez son más piezas susceptibles de desajuste y, en consecuencia, cada vez es más complicado que mande. Es normal. Por poner ejemplos de torneos destacados que todos recordamos. En Melbourne, se ve superado por físico. En París, no sobrevive a un día sin servicio. En Londres, no encuentra un plan b a un hombre que se cuelga de la red. Ganar un Slam, si esto es lo que mide el ocaso de un campeón de 17 grandes, implica desde hace años tirar a dos-tres top de los de verdad. ¿Lo puede hacer Roger? Creo que va a necesitar sentirse realmente bien al llegar a uno. Y eso sólo se lo veo llegando en dinámica positiva de resultados, no ya jugando bien. Ganando. ¿Posible? Es Federer, no descarto nada.

"Su decandecia parece más que evidente", Albert Bassas (RAC 1)

Federer se hace mayor. Cada vez elige más y juega menos torneos, cada vez pierde más y gana menos títulos, se ha convertido en un jugador vulnerable en cualquier superfície y ocupa el ránquing más alto de la última década. Ya no es una cuestión de sensaciones. Los números cantan. Hasta ahora había sido capaz de resurgir cada vez que alguien lo daba por muerto. Pero ahora ya no puede. El deporte son ciclos y el suyo parece haber terminado. Roger sigue siendo el rey pero su decadencia parece más que evidente.

"Parece poco probable volver a ver a Federer en lo más alto", Fe López (TVE)

No me gusta la palabra decadencia y más para referirme al que para mí ha sido el mejor jugador de la historia: Roger Federer. No quiero asociar esta palabra al jugador suizo. Me niego porque egoístamente quiero tener Federer para rato. Pero, pero, pero.... parece que el final de la carrera del gran Roger, por mucho que me duela, está llegando al final. Ni calendario más recortado, ni cambio de raqueta, ni rivales más asequibles. Este 2013 está siendo nefasto. De hecho, suma 30 partidos oficiales de los cuales ha perdido 10. Ante la ola de últimos malos resultados y si no llegan las victorias, el mismo Federer ha confesado que "será el momento de hacer otras cosas”. En cualquier caso, el mundo del deporte es como el de la vida, solo que los ciclos son mucho más cortos. Y es natural que Federer vea mermadas sus facultades físicas y en consecuencia sus resultados con el paso del tiempo. A esta humilde periodista le cuesta mirar a otro lado. Ojalá me confunda, pero parece poco probable volver a ver a Roger Federer en lo más alto.

"No se puede descartar que gane un título del Grand Slam", Fernando Gómez (Eurosport)

Estamos hablando del que muchos consideramos el jugador mejor dotado, que además está motivado y ha diseñado una estrategia de calendario para estar en su mejor nivel en las grandes citas. No se puede descartar que todavía pueda ganar un título de Grand Slam.

No obstante, si tuviera que apostar me inclinaría porque lo normal es que no. Se recuerda que Pete Sampras ganó en Nueva York su 14º y último título grande, cuando ya nadie contaba con él. Es cierto, pero Roger Federer lo tiene mucho más difícil. En la actualidad existe una jerarquía establecida por delante de él y son muchos los que tienen que fallar. Djokovic es un número 1 consolidado que vive siempre, como mínimo, en las semifinales de Grand Slam, Murray ha llegado a la final en los 5 últimos grandes torneos en los que ha participado (incluidos los JJOO) y Nadal, que no deja de ser una incógnita en superficie rápida, se ha acostumbrado a ganarle sobre este suelo también.

Disfrutemos de Federer mientras siga en activo y nos regale su presencia en las pistas.

"Ni mucho menos creo que sea el ocaso de su carrera", Fernando Vergara (FueBuena y ESPN)

No creo que sea el ocaso de la carrera de Federer, ni mucho menos. Me llamó la atención la liviandad con que se opinó en las redes sociales luego del partido con Brands. Aunque Twitter muchas veces es eso, suele ser regla en esa red social: la “obligación” por redactar algo lleva a escribir cosas como "Roger Federer contempla el retiro" o "el ocaso de Federer". Son opiniones, respetables desde ya, aunque me parece que son definiciones muy arriesgadas y alejadas de la realidad. Federer está en una etapa de cambios, adaptarse a una nueva raqueta no es sencillo. Usó dos torneos sobre polvo de ladrillo como prueba. Por otro lado, si en vez de perder con Delbonis y Brands hubiera caído ante Murray y Djokovic, no se hablaría de decadencia u ocaso. Sí, y por cuestiones naturales, con el correr del tiempo obviamente que le costará ante los más jóvenes (sea Djokovic, Murray o quién asome). Hoy le pone prioridad a los dolores en su espalda. Con su selección de torneos y buena forma física, puede estar arriba unos años más.

"Puede empezar a conjugarse la palabra ocaso", Javier Martínez (El Mundo)

La derrota ante Brands, en Gstaad, en circunstancias orográficas supuestamente favorables, sucede a la padecidas ante Delbonis en Hamburgo y Stakhovsky en Wimbledon. Tres hombres por debajo del 'top 100' capaces de doblegar al hoy número cinco del mundo; vulnerable también sobre hierba. Pese al triunfo en Halle y la final de Roma, ambos con cuadros muy favorables, creo que hay indicios del declinar de Federer que vienen ya de la pasada temporada. Hablamos de que su tenis se agota, siempre en relación con lo que puede exigirse a un ganador de 17 títulos del Grand Slam. La nueva raqueta, de momento, no ha dado los resultados pretendidos. Su discurso, en el que relativiza la importancia de su devaluada jerarquía, pocos meses después de afirmar que se sentía capacitado para volver al número uno, es tan poco convincente como sus prestaciones. Lamentablemente, creo que sí puede empezar a 'conjugarse' la palabra ocaso.


"Ganará algún Grand Slam más”, Javier Méndez (TENISWORLD)

Las horas, los entrenamientos, los partidos y los años pesan en la raqueta de Federer. Los números dicen que estamos ante la peor temporada del suizo en los últimos diez años, sin embargo, me niego a dar por acaba la carrera del helvético. Después de ganarlo todo y pulverizar mil y un récords debe buscar nuevos aspectos que motiven su carrera (de hecho ya lo hace marcándose como meta los JJ OO de Río 2016). Pocos apostaban porque llegaría un 17º trofeo de Grand Slam y la pasada campaña sorprendió a todos en Wimbledon. Roger volverá al top 3 de la ATP y ganará algún grande más.

"Busca algo fuera que no encuentra en su interior", Jesús Mínguez (AS)

Federer sí que está ya en una franca cuesta abajo. El año pasado lo di por enterrado y ganó Wimbledon, pero esta vez no parece con capacidad para remontar el curso. Wimbledon, precisamente, ha sido su termómetro definitivo en 2013: segunda ronda en su jardín. Ya sólo el talento no le basta y ha buscado con la modificación de la raqueta lo que no le da el físico, lo que es un claro síntoma de que él ya busca fuera algo que no encuentra en su interior. Aun así no descarto un fogonazo en 2013. Quizá en el Masters cuando todo el mundo llega ya con lo justo.

"Su carrera ha alcanzado el punto álgido", Lisa-Marie Burrows (Eurosport)

Siempre he sido una fan de Roger Federer; su estilo de juego y el gran defensor que es de este deporte, pero por más que no quiera admitirlo, creo que su carrera ha alcanzado su punto álgido y solo ganará un limitado número de títulos en el futuro. ¿Habrá otro Grand Slam? Lo dudo. Se ha esforzado mucho este año y tan sólo ha ganado un torneo en Halle. Asimismo, su temprana y sorprendente salida en Wimbledon ha sido un duro golpe. Federer ha puesto el listón muy alto, pero otros jugadores lo han alcanzado, lo han superado y siguen subiéndolo incluso más. Gane o pierda, es fantástico seguir teniéndolo en el circuito y el día de su retirada, será un día triste.

"Habrá que esperar para verlo caer en decadencia mientras tenga esas ganas", Marcos Zugasti (Revista GRIP)

La realidad tenística de Federer, en 2013, demuestra que el suizo ha entrado en la curva descendiente de su carrera. No hay que tener tapujos en poder reconocerlo: su rendimiento –también acarreando una molestia en su espalda en Hamburgo y Gstaad-, y la intensidad de sus golpes, ha mermado de sobremanera en la presente temporada.

El probar una nueva raqueta también es una muestra de que Federer siente que debe buscar variantes para poder estirar su carrera, en el máximo nivel, por algunos años más, pese a su técnica única. Mientras tenga esas ganas, habrá que esperar para verlo caer en la decadencia. Si eso sucede, será tiempo de decir adiós.

"Es simplemente ley de vida", Nacho Calvo (TVE)

Para mí, la decadencia de Roger Federer está vinculada a la edad porque nadie es eterno. El suizo va a cumplir 32 años el próximo mes de agosto. Es simplemente ley de vida. Otras grandes jugadores, números uno como Pete Sampras o Bjorn Borg, se retiraron antes de llegar a la treintena para evitar por lo que está pasando el 17 veces campeón de torneos del Grand Slam. El tenis moderno está basado más en la fuerza y la potencia que en el talento, que es la base del juego del suizo. Federer es de otra generación y más mayor que los que ahora dominan el circuito: Djokovic, Murray y Nadal, que tienen entre 26 y 27 años. El tenis, técnicamente y tácticamente, también ha cambiado. Se impone el juego de fondo defensivo y de contraaque con jugadores de mucha fuerza y resistencia. El estilo de Federer, voleador nato, ya no es el dominante en el tenis profesional. El cambio a una raqueta más grande es una prueba de que con el talento y la clase ya no le basta. Otra cosa es que se adapte a ella después de tantos años con la otra raqueta. Además, está un poco perdido y con dudas porque no sabe lo que va a pasar con él y lo que puede aguantar.

"Sus rivales le van perdiendo el respeto, saben que pueden ganarle", Nacho Mühlenberg (Vavel)

Federer es un gato. No lo digo por cómo se mueve en la pista, que también, sino por la de veces que le quisieron quitar vidas tenísticas y sobrevivió. Es obvio que no pasa por un buen momento en el circuito y su nivel de tenis ha bajado pero estamos hablando de un hombre que aún tiene mucho hambre de victorias y de récords por batir. Si mejora su nivel de tenis, aún puede lograr algún grande. Ahora bien, el problema para el suizo es que sus rivales le van perdiendo el respeto. Lo ven más vulnerable y saben que pueden ganarle. Esto, a Federer, le puede afectar en el aspecto mental

"El tiempo no perdona a nadie, ni siquiera a un superdotado como el suizo", Sebastián Torok (La Nación y Revista GRIP)

La mayoría, en la que me incluyo, quisiera que Federer se conservara en una cajita de cristal, que no se desgastara jamás, que el reloj biológico no trajinara para él. Pero el tiempo no perdona a nadie, ni siquiera a un deportista superdotado como el suizo y ello genera nostalgia. Nunca padeció lesiones graves, pero es lógico –luego de semejante carrera– que su brillo comience a desaparecer o a verse sólo en cuenta gotas. No creo que este pobrísimo primer semestre termine en un final; de hecho, luce no resignarse con ganar sólo un puñado de partidos y busca nuevos recursos y hasta ensaya con una nueva raqueta. Claro que no tendría la necesidad de hacerlo luego de tantos éxitos, y eso mantiene la esperanza de que todavía se verán unas cuántas pinceladas más del artista.