Los Grand Slam a tres sets

Las televisiones pagan y las televisiones deciden; acortar los partidos de tenis se transforma en una exigencia tras los Juegos Olímpicos

Pedro Gutiérrez | 7 Aug 2012 | 19.43
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En Puntodebreak encontrarás toda la actualidad y noticias de tenis, así como fotos de tenistas e información de los torneos ATP y WTA como los Grand Slam y Copa Davis.
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Fueron aproximadamente 1.001 televisiones las que retransmitieron la final de 100 metros lisos de los Juegos Olímpicos de Londres; apenas 9,63 segundos acapararon millones de espectadores frente al televisor y Usaint Bolt abrió los periódicos de todo el mundo al día siguiente (incluidos los británicos que tenían oros locales donde elegir); no sorprende que la rapidez y tensión de unos segundos aglomeren a más gente que la agonía y tardanza de una maratón; ¿podría ser extraíble esto al tenis y a los Grand Slams?

El tenis es un deporte de tradiciones, eso lo sabemos todos, pero también es cierto que ha cambiado e innovado mucho los últimos años (ojo de halcón, match tiebreak, juegos sin ventajas, pistas azules, techos retráctiles, etcétera sirven de ejemplo). Hoy el tenis camina hacia su gran expansión global, siendo de los pocos deportes con dignos representantes de practicamente todos los continentes. Y en ese camino los pasos los marcan las televisiones y las audiencias. Sin perder su esencia, pero el tenis poco a poco se moderniza y cambia.

En este sentido tras la disputa del torneo olímpico en el All Englad Club se ha reabierto el debate acerca de por qué no torneos de Grand Slam a tres sets. Las ventajas serían muchas mientras que los inconvenientes se muestran algo escasos, simplemente apelando a las tradiciones, el pesado y el 'alma' de estos torneos, aquéllo que les diferencia y sin lo que perderían su gran peculiaridad.

A pesar de que esas ideas tengan bastante de cierto no lo es menos el hecho de que los partidos de tenis muchas veces se hacen excesivamente largos. La final del Open de Australia 2012 fue apasionante nadie lo duda, pero ¿lo habría sido menos a tres sets? ¿Habría podido concentrarse esa larguísima batalla en dos horas? El partido entre Federer y del Potro hace unos días demuestra que los maratones y los marcadores para la historia no dejarían de existir. El cansancio físico que implica un Grand Slam es excesivo, quizás si se jugara a tres sets los grandes nombres también se animarían a participar en el circuito de dobles lo que daría mucho más juego a dicha modalidad.

Es una idea que merece ser estudiada a fondo. El US Open ya decidió que sus quintos sets se decidirían por tiebreak final y no por diferencia de dos juegos. Poco a poco se van dando pasos. Y además esto pondría fin al debate, generado por Gilles Simon, acerca de si los hombres deberían cobrar más que las mujeres por jugar más tiempo y dar más espectáculo. Sería, desde luego, mucho más fácil para las televisiones programar sus partidos. Y eso no significaría dar 'menos tenis' sino simplemente dar más tenis diferente. Es decir, donde hoy se ve un partido a cuatro sets de Wimbledon poder disfrutar de dos partidos: uno masculino y uno femenino, o quizás uno de dobles. Sería dejar sitio también a ordenes de juego más sencillos de programar que dieran menos quebraderos de cabeza y que permitirían ver más partidos, especialmente los primeros días en pistas con cobertura televisiva (más donde elegir para dichas televisiones).

Desgraciada o afortunadamente las decisiones de las altas esferas se toman por intereses económicos en la mayoría de ocasiones. Por eso mismo nadie como las televisiones para hacer fuerza juntas por un cambio en este sentido. Pocos lobbys tienen una fuerza tal como para condicionar a los Grand Slams. Los más puristas se rasgarían las vestiduras cuando vieran una final de Grand Slam resuelta en dos sets pero habrían de entender que la audiencia y expectación que se consigue con 1 hora y media de tenis no se consigue con 4. Es practicamente imposible tener a la gente pegada al televisor durante tanto tiempo o que se programen la tarde del domingo únicamente para ver una final de tenis. Las televisiones hace tiempo que vienen pidiendo un cambio en este sentido, y con la celebración de los Juegos Olímpicos el debate se reabre.

Realmente por mucho que se dijera del hecho de que luchar a tres sets sobre hierba traería más sorpresas, como se comentó antes de que comenzara el torneo olímpico, nos hemos encontrado con semifinales tanto masculinas como femeninas donde estaban los y las tres grandes candidatos y candidatas, además de ligeras sorpresas (del Potro, top10 extop5, y Kirilenko, top15 camino del top10). En los dobles la final masculina fue entre las dos parejas favoritas para el triunfo, en la femenina entre las hermanas Williams y las cuartas favoritas, y en el dobles mixto entre la pareja local y los números 1. Pocas sorpresas por tanto. No habría de qué asustarse si los Grand Slam fueran a tres sets. El hecho de jugar a tres sets no facilita en exceso el camino a las alternativas, bastaría también un repaso a los Masters 1000.

En lo que se refiere a perder la magia de los 'major' y el hecho de que pasarían a ser iguales a los Masters 1000, ¿realmente es esa la magia de los Grand Slam? ¿Sólo eso? En mi opinión la grandeza de estos torneos está en su historia y antigüedad, en el hecho de que son sólo cuatro al año, en su gran organización, en sus tradiciones y superficies que culminan las etapas del calendario, en sus dos semanas de duración, en sus días de descanso, en la grandeza de sus pistas, en sus grandes cuadros, etcétera no en cuánto se juega. El hecho de que la competición pasara a tres sets no cambiaría nada; así se hace en el circuito femenino y los Grand Slam siguen siendo la gran referencia.

Por lo tanto, estamos ante una idea que no se debe pasar por alto y que piden 'a gritos' los que realmente pagan toda esta fiesta del tenis que son los espectadores y las televisiones y eso, mal que nos pese a algunos enamorados de este deporte, es lo que inclina la balanza en casi todos los asuntos. Las televisiones han sido las que han conseguido que todos los Grand Slam se pongan 'las pilas' en lo que se refiere a techos retráctiles que permitan seguir con la programación y no retrasar grandes finales a días laborales. Si consiguieron eso que se veía imposible, también lograrán esto en el futuro.

Los 'intocables' Grand Slams tienen un gran peso pero cuando se habla de dinero no se sujetan sólos, necesitan fuentes de financiación y aunque pueden maneter un cierto tira y afloja, finalmente las televisiones acaban marcando el paso, aunque más lento de lo que les gustaría. En la ITF, la WTA y la ATP ya se preparan para acortar partidos y 'vender' más tenis con nuevas reglas con las que de momento se está potenciando el circuito de dobles. Transformar los Grand Slam en torneos a tres sets será el siguiente paso.