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Nadal se borra de la tierra azul
Al sumar más de 600 partidos en ATP puede eliminar un Masters 1000 obligatorio sin sanción
Nadal ha decidido teñir de rojo la tierra azul del Mutua Madrid Open con su sangre, la de su cabeza (de serie) derramada por el polvo de ladrillo que tanto ha criticado desde su conocimiento. Hoy perdió en la pista un partido, tres saques consecutivos, cinco juegos del tirón, una ventaja imposible, la concentración, los papeles en las declaraciones y puede que el domingo, si Roger Federer gana el torneo, que podría ser, el número 2 del mundo. Todo esto se ha dejado Nadal esta tarde en Madrid. Pero no sé quién ha perdido más, el jugador o el torneo.
El tenista se ha dejado en la pista azul gran parte del crédito en su camino hacia el número 1, una temporada ilusionante, su primera derrota en tierra batida desde que cayera en Roma el año pasado, su primera derrota contra Verdasco y una imagen lamentable. Pero a Tiriac se le pueden caer muchas de las estructuras que se estaba montando. Mucha inversión y la ilusión de sus innovaciones. Desde luego, en un torneo no se amortiza la tierra azul. Y sin Nadal, habrán menos palcos, menos entradas, menos VIPs, menos invitados, menso tele y menos patrocinadores. En total; menos dinero. Esto es así.
Nadal ha sido el primero en dar un paso que no deja de ser peligroso y arriesgado, pero un torneo en España sin Nadal es mucho menos, (menos ingresos de televisión y de patrocinios), pero sobre todo, la gran amenaza es que los pasos de Nadal los siga alguien más. Que le seguirán. No lo duden. Rafa lo dejó claro. Antes de despedirse y con su cadáver (deportivo) aún caliente sobre la fría pista azul lo anunció. Él no volverá a jugar así: “Quiero que se cambie el color. Quiero una pista de tierra normal”. Inquirió. “Los jugadores que se mueven mejor, aquí se mueven peor. La cosa se iguala”, añadió. “Si esto continúa así, el año que viene éste será un torneo menos en mi calendario”. Concluyó.
Puede eliminar un Masters 1000 de su calendario
Rafael Nadal cumple con el requisito que apunta la Página 12 del Reglamento ATP. Al haber jugado más de 600 partidos en el circuito puede renunciar a un Masters 1000 obligatorio por año. Como ya hizo Mardy Fish, antes de comenzar el torneo.
Así que su amenaza no es en balde. Se desconoce a ciencia cierta cuál es pacto que hay entre el Masters de Madrid y la ATP. Se supone que la Asociación de Tenistas Profesionales le habían dado un año de prueba al torneo, pero se rumorea que Tiriac tiene un contrato de patrocinio de tres años. El desconocimiento sobre los términos concretos alcanzan hasta el propio Codirector del torneo, Carlos Moyá, que manifestó esta mañana en una entrevista a PuntodeBreak su ignorancia a este respecto.
Madrid ha sido una auténtica losa para Nadal que llegaba “on fire” en su temporada de tierra y con la victoria en Monte Carlo, sobre Djokovic y en Barcelona sobre Ferrer.
Se va a dejar casi 600 puntos y podría perder el número 2 del mundo si Federer, que está transmitiendo unas sensaciones excelentes en la tierra azul de Madrid, ganara el torneo.
No se excusó en la pista
Sin embargo, y con buen criterio Nadal no se excusó en la pista. “No perdí por la pista. La pista fue la misma para ambos”. Y yo completaría, la misma pista con la que, tras el primer set había endosado un 11-5 a Verdasco para completar 6-3 y 5-2, con saque para cerrar el partido. La misma. A Nadal, en un lapsus de concentración sin precedentes, se le escaparon 5 juegos consecutivos con tres breaks en contra consecutivos. Inaudito. Las casas de apuestas llegaron a pagar la victoria de Verdasco 350 a 1, y ni siqueira el banquillo de Verdasco creía en la remontada. Nadie. "Me voy con la cadera cansada de forzar en cada movimiento. No penséis que es una rabieta", puntualizó Rafa. (Si el gran Nadal se lo permite a este humilde periodista, yo pensaré lo que quiera. Gracias).
El caso Verdasco
Nadal desconectó. Pegó unos golpes absolutamente impropios no de un número 2, sino de un profesional. Tiró bolas fuera que nunca tira. Y perdonó lo que nunca había perdonado. A esto hay que sumarle la inquebrantable fe de Verdasco, un jugador que tras 13 enfrentamientos no le había ganado nunca hasta hoy. Un jugador que hizo un ridículo lamentable en Montecarlo cuando, tras perder el primer set con Tsonga en el tie-break, no compitió durante 5 juegos en una imagen bochornosa. Indecente. El mismo jugador al que el público francés tuvo que silbar por su actitud absolutamente impresentable sobre una pista en un Masters 1000. Justo el anterior.

La buena noticia es que Fer no ha muerto, sino que, como decía la canción “estaba de parranda”. El madrileño jugó de nuevo a un gran nivel y compitió más de dos horas sin desconectar. Para un jugador que podría estar compitiendo por el Top-10 es muy poco. Pero para un hombre que llevaba su carrera deportiva a la deriva, es mucho.
Para más “inri” y más curiosidades, Verdasco ha sido el padrino de la tierra batida azul y el primero en defenderla. El protegido de la organización y el punto de apoyo del Mutua Madrileña Madrid Open. Así que su paso adelante supone mucho para los organizadores que se ven representados por alguien (entiendan mis comillas), “más corporativo”.
Lamentablemente, (quien escribe es español y siempre desea la victoria de sus compatriotas), la sensación que me queda es que mañana Verdasco perderá sin oposición ante Berdych. En un estilo muy parecido a lo que hizo Roddick ante Federer en Miami, Fer puede haberse vaciado hoy para dejarse llevara mañana ante un Berdych que llega “encendido” y tras haber hecho semifinales en Monte Carlo. Los golpes profundos y valiente de Verdasco, mañana ante su público y con un rival odiado por los madrileños… quizá sean más cortos y medrosos. Y si pierde el primer set, (que puede ser), muchos fantasmas podrían pasar por su cabeza.
La otra versión, la del Verdasco luchador y el jugador con calidad para demostrar que puede ganar al checo también la conocemos, pero hace tanto tiempo…
El final del debate de la tierra azul
Nadal deberá remprender su camino en Roma, aunque levantarse después de un golpe moral así será muy difícil. A lo mejor, Verdasco le ha pegado un palo a su amigo Nadal difícil de asumir. Ojalá la derrota de uno sirva para el crecimiento del otro. Para Rafa, la discusión de la tierra azul queda zanjada con su frase. Debate acabado. No volverá a jugar sobre tierra azul y no esperará cooperación ni seguimiento de más compañeros. Cogerá su maleta y emprenderá un camino sin regreso ni mirar hacia atrás. La tierra azul es una gran idea, pero con una superficie tan resbalosa es innegociable.