Su nombre ya no será solo reconocido por los amantes más fervientes del tenis. Georgina García-Pérez ha vivido un fin de semana de ensueño a partir del cual su vida profesional puede cambiar. Muchos se habrán sorprendido al ver cómo la gran heroína del tenis femenino español era una chica apenas conocida para el gran público, que se ha labrado su carrera a base de trabajo y superación de muy diversos problemas, y que ahora sonríe con franqueza y humildad. La catalana encierra en sus 187 centímetros de altura una candidez y cercanía con aficionados que parece irreal cuando se le ve en pista, donde esas sensaciones se tornan en fiereza. Georgina entiende este deporte de una manera tan simple como difícil de ejecutar: la búsqueda inexorable del golpe ganador, la agresividad como máxima.
Saque impresionante, facilidad para meterse en pista y un revés capaz de desplazar a cualquiera, son los ingredientes que sazonan la receta más golosa del tenis femenino peninsular en los últimos tiempos. La pista rápida que colocaron las japonesas supuso la mejor noticia para una tenista que ha demostrado talento y, sobre todo, carácter. Quizá no tenga el potencial para alcanzar la zona noble del ranking, pero Georgina ya ha sido capaz de demostrar que puede lograr lo que aparentemente imposible. La que hoy es objeto de todo tipo halagos, hace ocho años abandonaba el tenis por una serie de inseguridades a nivel mental que merecen ser analizadas y entendidas para comprender la grandeza de su hazaña.
¡QUÉ HEMOS GANADO! ---------- Estoy muy feliz d haber compartido esta experiencia con vosotros. Muchísimas gracias x confiar en mí y x darme tanto cariño y amor. Habéis sido un pilar muy grande para mí y estoy orgullosísima d cómo hemos sacado esta eliminatoria adelante.¡SOMOS UNO! pic.twitter.com/TWkCTlM79M
— Georgina Garcia (@HuracanGeorgi) 10 de febrero de 2019
Por suerte, decidió regresar y lo hizo con energías renovadas. Terminó en el top-300 el 2016 y su progresión parece imparable. La pasada temporada cumplió el objetivo de debutar en el cuadro final de un Grand Slam, haciéndolo con victoria en primera ronda de Roland Garros 2018 tras salir indemne de la fase previa. Esto demuestra su capacidad para adaptarse a todo tipo de superficies, y la pasión que transmite por este deporte en cada uno de sus encuentros se erige en su armas más letal. En mitad de este proceso, tuvo un accidente de tráfico que le generó molestias en las cervicales y superó unos serios problemas alimenticios que pudieron haber roto con el sueño. Pero en Japón la realidad se ha impuesto a la ficción, y García-Pérez ha subido su nivel, consolidándose como una clara candidata a entrar en el top-100 del ranking WTA.
"Ha sido el fin de semana perfecto. Quería ganar esta eliminatoria por mi país, realmente ni estoy cansada de tanta adrenalina que he acumulado", aseguró una Georgina García-Pérez que sale tremendamente reforzada de este contacto con la Fed Cup 2019. Moralmente, ser la gran protagonista de los tres puntos ganados será un claro aliciente para que la española explore sus límites y logre rendir a su máximo nivel con más regularidad. España buscará el ascenso al Grupo Mundial I en el próximo mes de abril, y el espíritu de esta jugadora será clave para conseguirlo.

