La joven norteamericana sufrió lo indecible ante Kostyuk, sobre todo por el lado de la derecha, pues se convirtió en su propia tortura y casi le cuesta el torneo.
Y esa mentalidad ha terminado llevando a la ucraniana a sus primeros cuartos de final de Grand Slam: “Estoy muy concentrada, sé que todo depende de mí”.
La joven norteamericana sufrió lo indecible ante Kostyuk, sobre todo por el lado de la derecha, pues se convirtió en su propia tortura y casi le cuesta el torneo.
Y esa mentalidad ha terminado llevando a la ucraniana a sus primeros cuartos de final de Grand Slam: “Estoy muy concentrada, sé que todo depende de mí”.