Aunque su relación con la tierra batida empezó siendo fría, la rusa terminó su carrera mostrando mejor números en arcilla que en cualquier otra superficie.
La japonesa confiesa ver la vida de otra manera tras haberse convertido en mamá, siendo la paciencia o el manejo de la frustración puntos clave en su regreso a las pistas.
Aunque su relación con la tierra batida empezó siendo fría, la rusa terminó su carrera mostrando mejor números en arcilla que en cualquier otra superficie.
La japonesa confiesa ver la vida de otra manera tras haberse convertido en mamá, siendo la paciencia o el manejo de la frustración puntos clave en su regreso a las pistas.