Aunque el marcador nos diga que fue una tarde plácida para Mirra Andreeva en Wimbledon (6-2, 6-3), la realidad es que solamente hubo un momento donde la rusa perdió el foco en su enfrentamiento con Navarro. Fue tirando al final del encuentro, cuando le dio por mirar a la grada y allí se encontró a Roger Federer. Con su simpatía habitual lo contó en rueda de prensa minutos después de haber sacado su billete a los cuartos de final del torneo.
“Hasta el segundo set traté de no mirar quién estaba sentado en la grada, puse toda mi atención en la pista. Luego, cuando iba 6-2 y sirviendo para 5-1, eché un vistazo al Royal Box. En ese momento pensé: ‘Oh no, ¿por qué hice eso?’. Roger estaba muy cerca, en las primeras filas, creo que en la primera. A la primera persona que vi fue a él y su esposa. No paraba de decirme: ‘¿Por qué he mirado allí?’. Después de eso me puse súper tensa y nerviosa, aunque mi rival también forzó esa situación jugando muy bien, pero sí, en esos dos juegos cometí muchos más errores no forzados. Es el precio a pagar por mirar al palco, así que estoy feliz de haberlo resuelto y volver a jugar como al inicio”, apuntó la pupila de Conchita Martínez.


