Han sido años de preocupante sequía, pero el tenis checo parece ya ver la luz con este joven de 21 años que venía avisando y que está siendo la revelación en Australia.
La número uno del mundo pone el énfasis en el esfuerzo realizado desde la primera ronda para alcanzar el nivel de hoy ante Bucsa, liberando presión de su raqueta.
Han sido años de preocupante sequía, pero el tenis checo parece ya ver la luz con este joven de 21 años que venía avisando y que está siendo la revelación en Australia.
La número uno del mundo pone el énfasis en el esfuerzo realizado desde la primera ronda para alcanzar el nivel de hoy ante Bucsa, liberando presión de su raqueta.