La organización del torneo de Wimbledon ha demostrado una gran clarividencia al tener contratado el famoso seguro antipandemias, que contrató en 2003 tras el brote del SARS y le permitirá recibir la friolera de 139 millones de libras por la cancelación de Wimbledon 2020. Esto supone, más o menos, la mitad del dinero que tenía previsto facturar el torneo en esta edición, teniendo en cuenta que el pasado año llegó a los 250 millones de libras facturados. En un estudio de Global Data, el evento británico ha cifrado en 52 millones de libras las pérdidas por venta de entradas y en 138 millones de libras, la pérdida derivada de patrocinadores y derechos televisivos.

