George Spring, jefe de pistas de Wimbledon, ha contado a The Telegraph que en lo que va de edición, Wimbledon ya ha perdido más de 130.000 libras en toallas que nunca han sido devueltas. Antes de cada partido se le da dos toallas a cada jugador. Otras dos extra en el caso de que se interrumpa el encuentro por lluvia. Se supone que deberían dejarlas en sus banquillos antes de irse, pero absolutamente todos ellos se suelen llevar una o las dos. Djokovic, Serena, Murray... no hay tenista que no reconozca que se lleva varias durante los torneos para quedárselas o repartirlas entre sus amigos. Esto ha hecho al torneo tener que actuar y darle a los juniors toallas blancas para evitar una mayor pérdida en el debe de su contabilidad. "No sé por qué son tan populares, pero a todo el mundo le gusta", comentaba entre risas Murray. "Quizá sea porque son de muy buena calidad", agrega.

