El griego aterriza en Toronto después de unas semanas muy convulsas tras los reproches de Ivanisevic, su posterior despido y la vuelta de su padre Apostolos como técnico.
El técnico croata se muestra más claro que nunca: "Parece que ya no se puede decir nada, así es esta generación".
El griego aterriza en Toronto después de unas semanas muy convulsas tras los reproches de Ivanisevic, su posterior despido y la vuelta de su padre Apostolos como técnico.
El técnico croata se muestra más claro que nunca: "Parece que ya no se puede decir nada, así es esta generación".
El griego lanza un mensaje subliminal a Goran Ivanisevic justo antes de anunciar su ruptura con él y explica por qué volverá a trabajar con su padre, Apostolos.