La tarde de hoy será absolutamente histórica para el mundo del tenis. La última vez que un jugador no llamado Roger Federer, Rafael Nadal, Novak Djokovic o Andy Murray se ubicaba en la cima del ranking tuvo lugar en el año 2004. Andy Roddick era el último tenista en saborear las mieles de la cima, antes de que el "Big Four" acabase con todo. Todo eso tenía validez... hasta el día de hoy. La derrota de Novak Djokovic a manos de un inspiradísimo Jiri Vesely significa que el reinado del serbio termina de forma momentánea: tras 361 semanas en la cima (una cifra espectacular que se corresponde con prácticamente siete años como líder), el número uno del mundo pasa a las manos de Daniil Medvedev. El ruso, campeón del pasado US Open y finalista del pasado Open de Australia, se convierte en el tercer número uno de su país (tras Safin y Kafelnikov) y en el 27º número uno de la historia. Un impresionante cambio de tercio que podría llevarnos a hacernos muchas preguntas: ¿significa esto el final de una era?

