La bielorrusa cerró la temporada encadenando títulos en Ostrava y Linz, regresando al top10 y señalando su próximo objetivo: brillar en Grand Slams.
A sus 36 años, la rusa admite seguir disfrutando del circuito y se siente preparada para continuar algunos años más. “No me establezco ningún límite”.
La bielorrusa cerró la temporada encadenando títulos en Ostrava y Linz, regresando al top10 y señalando su próximo objetivo: brillar en Grand Slams.
A sus 36 años, la rusa admite seguir disfrutando del circuito y se siente preparada para continuar algunos años más. “No me establezco ningún límite”.
El evento austriaco celebra esta semana su trigésima edición en el circuito profesional. Un torneo venido a menos donde nunca pudo reinar una tenista local.