Por primera en toda la Era Open, este próximo lunes no habrá ni un solo tenista con revés a una mano en el top-10 del ranking ATP.
El búlgaro está a tan solo un partido de conseguir una meta que parecía utópica hace un tiempo, pero para la que ha hecho méritos desde hace meses.
Por primera en toda la Era Open, este próximo lunes no habrá ni un solo tenista con revés a una mano en el top-10 del ranking ATP.
El búlgaro está a tan solo un partido de conseguir una meta que parecía utópica hace un tiempo, pero para la que ha hecho méritos desde hace meses.