Marin Cilic encara la recta final de la temporada repleto de ilusión y con el objetivo de subir un escalafón en su nivel. El croata jugará en el ATP 500 Basilea, donde debutará ante Fernando Verdasco, y horas antes del envite reflexionó sobre sus prestaciones y lo que significa para él este deporte. "Para mí el tenis siempre fue un sueño. De joven solo había una pista en mi ciudad donde pudiera entrenar", reflexiona el natural de Medjugorge, ciudad de unos 5000 habitantes. "Noto que mi tenis está más consistente que antes. Sé que debo seguir concentrado. Me entiendo mejor a mí mismo, he mejorado aspectos de mi juego y creo que estoy en camino de alcanzar mi mejor nivel", aseveró el croata.


