La ex-jugadora belga que llegó a ser número 1 del mundo, Kim Clijsters, desveló en una radio de su país un curioso episodio que vivió durante el US Open 2009, del que salió vencedora al ganar en la final a Caroline Wozniacki. Kim fue preguntada por los representantes de Donald Trump si sería posible que el magnate estadounidense ocupara una silla en su palco, algo que rehusó muy educadamente Clijsters, alegando tener todos los asientos ya reservados. La belga llegó a sugerir al ahora presidente de los Estados Unidos a que preguntar a su rival, Caroline Wozniacki, pero todo indica que la danesa tampoco estuvo muy por la labor de acoger a Trump.
[pixels-player]

