Hay una gran terna de jugadores que no serán cabezas de serie en París y que son una gran amenaza para las primeras raquetas del Grand Slam de la tierra batida.
El madrileño no asistió al trofeo Conde de Godó por tener un cuadro duro, se fue a Rumanía a buscar puntos y la jugada le salió bien: ganó el torneo.
Hay una gran terna de jugadores que no serán cabezas de serie en París y que son una gran amenaza para las primeras raquetas del Grand Slam de la tierra batida.
El madrileño no asistió al trofeo Conde de Godó por tener un cuadro duro, se fue a Rumanía a buscar puntos y la jugada le salió bien: ganó el torneo.