Kei Nishikori se confirma como la bestia negra de David Ferrer esta temporada. El japonés se impuso en Roma (7-5, 6-2) a una buena versión del alicantino, al que la gasolina no le dio para más. Con deseos de revancha en la cabeza tras lo ocurrido en los octavos de final de Madrid, el de Jávea salio enchufado a la pista, sin rehusar los largos intercambios a los que le sometió Nishikori. Sin embargo, un break en el 11º juego del set terminó por otorgarle el set a Kei. El nipón, a priori recuperado de sus molestias, fue muy superior en un segundo parcial que terminó cerrando por 6-2. Nishikori ya espera en tercera ronda al vencedor del duelo entre Juan Martín Del Potro y Kyle Edmund.

