Lo dijo antes de Montecarlo y casi gana a Djokovic. Ahora en el Conde de Godó, Pablo Carreño repite lema: "Creo que puedo ganar el torneo". Y es que el asturiano se siente fuerte y aspira a todo en esta gira de tierra batida, llegando a un evento con el que siente una vinculación especial. "El torneo que más me gustaría ganar sería este, porque se juega en casa. Cuando estaba en Gijón no pensaba en ser profesional. Tuve suerte que la RFET se fijó en mí y pude acabar en Barcelona", cuenta Carreño que se sincera respecto a sus sensaciones antes de arrancar un partido. "Cuando entro a la pista estoy cagado por la responsabilidad, aunque luego me siento contento porque veo que la gente disfruta con lo que hago", admite. Y expresa su opinión sobre el lance del punto polémico en el Nadal-Goffin. "Creo que el árbitro se confundió. No es preciso que haya ojo de halcón en tierra, pero sí que el árbitro esté más atento", considera Pablo.



