Llega como tapado a esta recta final de la temporada de tierra batida, sin que se le tenga demasiado en cuenta de cara al título de Roland Garros. Kei Nishikori es un tipo discreto, dentro y fuera de la pista, y es su discreción lo que puede erigirse en su mejor aliada en estas últimas semanas. Hoy, en su inicio en el ATP 250 de Ginebra, el tenista nipon se impuso al kazajo Mikhail Kukushkin por 6-4 y 6-3, en un partido que se alargó a la hora y 22 minutos de encuentro. Su rival en cuartos de final saldrá del vencedor del duelo que enfrentará al sudafricano Kevin Anderson y al estadounidense Jared Donaldson.




