Con 27 saques directos y muchas cosas más, Milos Raonic puso sus pies en la tercera ronda de Wimbledon tras remontar un partido muy cerrado ante Mikhail Youhzny (3-6, 7-6, 6-4, 7-5). El ruso, que se las sabe todas, puso en apuros al sexto preclasificado del cuadro, llegando a crear muchas dudas tras el primer parcial. Pero el canadiense supo resarcirse y empezó a hacerse fuerte en los momentos importantes hasta que cerró el duelo a su favor. El subcampeón de 2016 sigue en liza y ya espera a Ramos o Rublev en la siguiente estación.

