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Alcaraz reina en la locura

El español hizo un ejercicio de supervivencia absoluto ante un gran Fritz para conseguir en París una de las victorias más locas de su carrera.

Carlos Alcaraz gana a Fritz en Masters 1000 de París. Foto: gettyimages

Carlos Alcaraz cosechó un triunfo épico ante Taylor Fritz en cuartos de final del ATP Masters 1000 París 2026, llegando a salvar una bola de partido para terminar ganando por 6-7 (10) 7-5 6-3. Con este triunfo, otorga a Rafael Jódar el billete a las ATP Finals 2026.

Nervios a flor de piel, sensaciones extrañas por la rapidez de la pista y un rival que se jugaba la vida. Todos esos factores estuvieron presentes de manera evidente en Carlos Alcaraz desde el arranque de su partido frente a Taylor Fritz en cuartos de final del ATP Masters 1000 París 2026. 

Competir en semanas consecutivas nunca es fácil para el murciano y tener que lidiar con esfuerzos continuados constituye una gran prueba de fuego para él. Tanto o más como tener un rival inspirado enfrente. Pero si hay un jugador que puede superar situaciones adversas de manera única, ese es Carlos Alcaraz.

Así fue la victoria de Alcaraz sobre Fritz en el Masters 1000 de París

La velocidad de la pista era desbordante desde el inicio y apenas se jugaba en los compases iniciales del primer set. Preeminencia de los saques, errores y aciertos sin apenas margen para el trabajo táctico en el punto y una falta de ritmo de bola que nunca es buena noticia para el español. A pesar de eso, fue Carlos quien golpeó primero en un juego al saque dubitativo de Fritz y en el que él fue capaz de destapar el tarro de las esencias.

Un break se antojaba casi definitivo en este escenario, pero Alcaraz se atrapó de una manera incomprensible en el décimo juego. Tras eludir la presión de Taylor por el contrabreak, perdió el oremus en el momento en que servía para cerrar el parcial. Errores incomprensibles, cesión del saque en blanco y desconcierto total.

Encadenó Fritz la friolera de 12 puntos seguidos y el murciano tuvo que apretar los dientes para lograr que se llegara al tiebreak. La locura se desató en la muerte súbita, pero no precisamente en forma de buen tenis, sino de despropósitos por parte de ambos. Precipitaciones constantes, malas selecciones de tiros, errores difíciles de interpretar... El español dispuso de varias oportunidades de hacerse con el set, una de ellas al saque, pero todo se decantó del lado de su rival finalmente.

Alcaraz salvó una bola de partido con 5-3 abajo en el segundo set

Se esperaba una reacción de Alcaraz en la segunda manga, pero Fritz no estaba dispuesto a facilitarlo. De hecho, el estadounidense fue claramente superior desde el inicio, eludiendo esa bajada de adrenalina tan típica en los ganadores de sets complicados y forzando una y otra vez al muciano a jugar incómodo.

Levantó un 0-40 el murciano en el tramo inicial, pero fue engordar para morir. La sensación imperante en pista se transformó en algo numérico, con un break a favor del californiano, que parecía lanzado a la victoria. 

Pareció abrir la puerta en el octavo juego, cuando Carlos se soltó y encontró algunos tiros ganadores, llegando a disponer de una bola de rotura, pero la jugó a la perfección Taylor y cortó las alas de la rebelión en su rival.

Todo parecía sentenciado, pero Alcaraz es un ser inexplicable, a veces para mal, pero casi siempre, para bien. Su impoluta actitud en situaciones adversas derivó en una sensación de que los intangibles de leyenda que derrocha iban a aparecer para la remontada. Y así fue. Salvó bola de partido en el noveno juego, logró uno de los puntos del año y consiguió un break milagroso a continuación.

Entró el encuentro en un territorio de épica y emoción como solo Carlos sabe provocar y gestionar. Fritz mantuvo la cara al encuentro, pero terminó viendo cómo esa magia única, genuina e indescifrable de un jugador jamás visto, conseguía hacerse con el set y poner en pie a todo un estadio entregado a él.

La dinámica había cambiado por completo y en el tercer parcial se vio algo completamente diferente al resto del encuentro. Carlos estaba crecido, su tenis fluía libre y sin cortapisas, encontraba tiros ganadores y aprovechaba el bajón en el porcentaje de primeros saques del estadounidense, visiblemente tocado a nivel moral.

La victoria de Alcaraz hace un gran favor a Jódar

Se situó el español con una solvente ventaja de 4-1 en el marcador y dispuso de oportunidades para dar un zarpazo más con otro break. Le faltó mordiente, dejó escapar vivo al estadounidense y se vio abocado a un sufrimiento que parecía ya desalojado de sus planes. Afrontó una bola de break en contra y volvió a destapar el tarro de las esencias para sumir a Fritz en el desconcierto y la desesperación más absolutos.

No hubo más despistes. Carlos Alcaraz recuperó su mejor tono competitivo, gestionó emocionalmente de manera única la situación y terminó saliendo victorioso de un partido memorable. Espera rival ya en semifinales del ATP Masters 1000 París 2026 y otorga a Rafael Jódar el sueño de poder competir en las ATP Finals.