Por tercera vez en su carrera, Djokovic cae derrotado en primera ronda de un Grand Slam. ¡No sucedía desde 2006!
Mientras escribo esta noticia, todavía me cuesta creerla. La victoria de Mariano Navone sobre Novak Djokovic en la primera ronda del US Open 2026 pertenece claramente a ese grupo de acontecimientos que uno no ve venir. El argentino ha conseguido algo que durante dos décadas parecía casi imposible: eliminar al serbio en su debut de un torneo de Grand Slam.
Djokovic solamente había perdido dos veces en su carrera en la primera ronda de un 'major'. Las dos ocurrieron, además, en el comienzo de su trayectoria profesional y en el Abierto de Australia: contra Marat Safin en 2005 y frente a Paul Goldstein en 2006. Desde entonces, el serbio había convertido el primer partido de cada Grand Slam en territorio prácticamente inexpugnable.
Adiós a una racha de 78 partidos
La magnitud del dato se entiende mejor al ponerlo en números. Djokovic encadenaba 78 victorias consecutivas en primeras rondas de Grand Slam desde aquella derrota ante Goldstein en Melbourne. Ni siquiera en los momentos más difíciles de su carrera había vuelto a tropezar en la primera estación de un 'major'. Navone acaba de poner fin a esa racha.
Y lo ha hecho precisamente en el torneo donde el serbio nunca había perdido en primera ronda. Djokovic había ganado sus 19 debuts anteriores en Nueva York y llegaba a esta edición con un impresionante balance de 95-15 en el US Open. Esta era, además, su vigésima participación en Flushing Meadows.
El argentino se impuso por 7-6(5), 5-7, 4-6, 6-2 y 6-1 después de cuatro horas y 36 minutos de batalla. Djokovic llegó a ponerse por delante tras perder el primer set, pero su físico terminó condicionando completamente el encuentro. Así, con 39 años y 24 Grand Slam en su palmarés, Djokovic vuelve a escribir una página inesperada de su carrera. Esta vez no por ganar, sino porque Navone ha conseguido derribar una de las últimas certezas estadísticas que todavía permanecían intactas.