El último mes y medio del mundo del tenis ha estado marcado por las amenazas crecientes que muchos jugadores y jugadoras han recibido en sus teléfonos personales, un problema que ATP y WTA buscan atajar antes de que su espiral sea irreversible. La última en verse afectada ha sido la húngara Panna Udvardy, quien denunció que, si no perdía su partido en el WTA de Antalya, una persona haría daño a miembros de su familia, de los que conocía direcciones, números de teléfono y qué coches utilizaban. No solo eso: le mandaron fotos de dichos miembros de su familia junto a una pistola, señal que desató todas las alarmas de la tenista húngara.
El Consulado húngaro en Turquía envió tres escoltas para proteger a Udvardy y la respuesta de la WTA no fue tranquilizadora: parece ser que podría haber una fuga de datos en el sistema que propicia que estos apostadores obtengan números personales y fotos, una situación similar a la que le ocurrió a la italiana Lucrezia Stefanini, también en este mismo torneo. Esperemos que sean las últimas afectadas por una situación con la que es absolutamente horrible lidiar.
World No.95 Panna Udvardy shared on Instagram that she was threatened last night before her match in Antalya .
— edgeAI (@edgeAIapp) March 6, 2026
“The person told me that if I didn't lose my match today, they would harm members of my family. They said they knew where my family lives, what cars they drive and that… pic.twitter.com/MC4QQOJpcv

