Discreto, trabajador, experimentado, analítico y con una depurada inteligencia emocional. Son algunas de las virtudes que caracterizan a Samuel López, un auténtico hombre de tenis, un entrenador que ha sabido ir creciendo en su carrera sin perder los pies del suelo y pasando por todas las etapas posibles. Su rol como entrenador principal de Carlos Alcaraz en el Open de Australia 2026 merece ser puesta en valor.
No, no es un entrenador de circunstancias, un apéndice del equipo anterior que ha continuado por inercia ni un hombre al que le venga grande trabajar con un jugador que opta a ser el mejor de la historia. Samuel López no tiene la repercusión mediática de otros técnicos, pero se ha ganado a pulso durante decenios lo que está viviendo ahora con Carlos Alcaraz en el Open de Australia 2026.
Alcaraz y Samuel López tienen una gran complicidad que se está viendo en Melbourne
Este alicantino de 55 años dio un paso adelante fundamental en su carrera hace poco más de un mes, cuando se anunció la ruptura profesional entre Juan Carlos Ferrero y el tenista murciano. Muchos interpretaron su permanencia en el equipo de trabajo de Carlos como una solución temporal; posiblemente, los mismos que desconocen todo el bagaje profesional de un hombre que empezó a formarse en la academia de Villena, y acompañó al propio Juan Carlos por el mundo, que tuvo un rol determinante en la gran carrera de Nicolás Almagro y que fue vital para que Pablo Carreño explorara sus límites como tenista, llevándole al top-10 y a ser medallista olímpico.

Su complicidad con Alcaraz durante este Open de Australia 2026 ha llamado la atención a muchos aficionados, habiendo construido ambos una relación sólida en la que los chascarrillos de humor y la distensión en el trato no están reñidos con una ética de trabajo impoluta y un culto al esfuerzo diario. "Esto es un juego, no nos va la vida en ello, pero obviamente todos queremos ganar. Por eso me gusta tener un vocabulario propio que permita al jugador desestresarse", decía Samuel en una charla con medios españoles acreditados en Melbourne, en la que daba pistas de cómo está madurando a nivel personal Carlos Alcaraz y cómo eso repercute en su trato con su equipo de trabajo.
Samuel López reivindica el triunfo que supone llegar a la élite trabajando desde la base
"Lo único que ha cambiado en mi vida desde que soy entrenador principal de Carlos es que voy a viajar más, pero sabía que esta era una oportunidad que no podía dejar pasar", afirma un Samuel López que quizá no tenga el renombre o la repercusión mediática de otros técnicos o de exjugador que desempeñan ahora esa labor, pero que ha sabido ganarse el respeto y reconocimiento de todo el circuito. "Un amigo me decía el otro día que mi ejemplo demuestra que se puede llegar a la élite trabajando desde la base", comenta antes de reivindicar que la pasión por el tenis es su gran motor.
Resulta evidente que Samuel López ha sabido captar la esencia de Carlos Alcaraz. Asegura que al murciano le gusta dar espectáculo y divertirse en la cancha, que batir todos los récords tan joven no podía esconder que solo la experiencia le iba a hacer ser un tenista más consistente y que no deja de dar pasos en esa dirección. "El tenis le sale de forma natural, trabajamos en los entrenamientos para que vaya teniendo menos altibajos y lo estamos consiguiendo", desvela un hombre que puede tener un rol fundamental en lo que a lectura táctica y gestión emocional se refiere en este tramo decisivo del Open de Australia 2026.

