Carlos Bernardes ha sido una de las personas del mundo del tenis que más veces se ha visto en televisión. El juez-árbitro brasileño fue junto a Mohamed Lahyani, que todavía sigue activo, uno de los jueces árbitros más conocidos y que también en más polémicas se ha visto en vuelto.
Mucha gente recuerda el icónico "Carlos, me estás diciendo una barbaridad" de Rafa Nadal en las ATP Finals de 2010 y negándose a seguir jugando por una decisión del brasileño. Pero a pesar de este encontronazo con el español, Bernardes era una de las personas más queridas en el circuito por su alegría, amabilidad y cercanía. El año pasado se retiró en la final de las ATP Finals después de más de 30 años y más de 8.000 partidos arbitrados.
Y un año después de su retirada, Bernades concedió una entrevista a Ubitennis, donde habló sobre lo que puede desestabilizar un partido, sobre la relación con el resto de árbitros, así como el torneo que supuso un cambio en su carrera como juez de silla y el problema que debe de radicar el tenis para que siga siendo atractivo.
Una vida más tranquila después de su retiro
"El tiempo ha pasado rapidísimo, es increíble. Quedarme en casa durante este tiempo me viene bien. Fui a cuatro o cinco eventos ATP porque mi esposa trabaja como jefa de revisión: estuvo en Grecia cuatro semanas y la acompañé a dos. El lugar era precioso. También fui a Roma, a las Finales ATP de Turín, y a Bérgamo, aquí en casa. Por lo demás, fui al gimnasio, aparecí en televisión dos o tres veces y me contactaron para ser el director de algunos torneos Challenger".

El torneo que fue clave en el devenir de su carrera
"Cuando empecé, en la época de Mohamed Lahyani y Pascal Maria, el objetivo de los oficiales y supervisores de la ATP era ir a Estados Unidos, porque allí se celebraban muchísimos torneos importantes. Mi primera vez fue en San José, California, en el Sybase Open de 1995 y para esa ocasión había cuatro árbitros designados: dos para las semifinales y la final del sábado y el domingo, uno era el supervisor en la fase clasificatoria y el otro el juez de silla".
"En ese caso arbitré las dos semifinales, porque el otro tenía más experiencia que yo y arbitró la final, y como jugadores estaban Andre Agassi, MaliVai Washington, Michael Chang y Jim Courier, tres top 10 y un top 20. Ese fue un gran paso en mi carrera, porque estaba en Estados Unidos, en un torneo importante en San José y sobre todo con estos jugadores".
Carlos Bernades y el tiempo en el tenis, un problema a resolver cuanto antes
"Es difícil pensar en una regla que pudiera cambiar radicalmente el tenis. Uno de los principales problemas en el tenis es el tiempo. Si ves un partido, puede durar 40-50 minutos o 4-5 horas, y este problema de no saber cuándo empieza y termina, qué puedes hacer mientras tanto, es la parte compleja de este deporte. Encontrar una solución al tiempo haría que el tenis fuera más atractivo para las generaciones futuras".
"Hay torneos que están intentando experimentar con algo en esta dirección, pero siguen siendo exhibiciones y no me gustan mucho. Todas las organizaciones necesitan sentarse juntas para encontrar una solución a esto, sin cambiar demasiado el deporte, pero haciéndolo más atractivo para la gente".
No hay jugadores difíciles de arbitrar, son las situaciones
"El problema es que, aunque los jugadores estén tranquilos, son las situaciones las que se complican, no los jugadores. Depende aún más del temperamento del jugador. Hoy en día es más fácil ver lo que dicen los jugadores e incluso los árbitros. Hace 20 años era más complicado porque había menos tecnología y menos medios relacionados con el tenis, así que si un jugador o un juez de silla decía algo en la cancha, no se enteraban".
Su carrera terminó con unas palabras de agradecimiento de Jannik Sinner
"2024 fue muy especial porque terminar con ese partido y esas palabras de Sinner, con el cariño de los demás jugadores, los entrenadores y la gente que trabajó conmigo durante todos esos años, fue realmente bonito. El comentario de Sinner fue muy bonito porque justo cuando acababa de ganar las Finales ATP, se acordó de mí".
"Italia está pasando por un momento muy especial en el tenis. No recuerdo un período como este en ningún otro país, y no solo en el tenis masculino. Es maravilloso ver que el tenis italiano está avanzando en esta dirección, aunque no creo que Jannik sea el único en estar ahí. Cobolli, Musetti, Paolini y los doblistas están demostrando su fuerza en la cancha y se impulsan mutuamente. Espero que esto continúe durante muchos años más para el tenis italiano".
Sus compañeros, una segunda familia en la que siempre reinó el respeto
"Creo que los de la vieja guardia teníamos una relación sana y respetuosa. Esto siempre nos ha ayudado a crecer juntos. Nuestro trabajo es muy individual, pero no puedes creer que seas el mejor árbitro del mundo. Cuando uno de nuestros compañeros llegó a la final, fue una alegría para todos y eso nos ayudó a crecer mucho. Si eres alguien con un ego más grande, no avanzas, porque no puedes estar solo en este tipo de trabajo, especialmente porque formas parte de un grupo que está unido la mayor parte del tiempo, como una segunda familia", sentencia un Carlos Bernardes al que todo el mundo recuerda en lo alto de la silla del juez-árbitro, dirigiendo algunos de los mejores partidos de la historia del tenis

