Ha sido un 2025 mágico. Sinceramente, si a 1 de enero de este año nos hubieran dicho que íbamos a vivir todo lo que hemos vivido, quizá no muchos lo habrían creído. Carlos Alcaraz y Jannik Sinner nos han brindado varias de las mejores tardes de tenis que hemos visto en nuestra vida, y eso es mucho decir.
La final de estas ATP Finals es solo la guinda a una temporada de altos vuelos, donde español e italiano se han encontrado, por fin, en grandes finales. Hasta mayo de este año, nunca se habían enfrentado por ningún M1000 ni Grand Slam, y dan por cerrada la temporada con dos finales de M1000 y tres de Grand Slam. Ahí es nada.
Diría que Carlos y Jannik han hecho olvidar al Big 3. Todavía había gente que echaba mucho de menos a Roger y a Rafa, tras su adiós, y había dejado el tenis un poco de lado al sentirse huérfano, pero muchos de ellos se han reenganchado con la rivalidad Sinner-Alcaraz y con las finales que nos han regalado en este 2025.
La rivalidad Alcaraz-Sinner, pura magia
La final de Roland Garros, sin duda, pasará a la historia. Fue uno de los mejores partidos que se han visto jamás, y todos alabaron el nivel de tenis que ofrecieron aquella tarde los dos, asombrando a propios y extraños en una de esas finales especiales que se dan cada muchos años. Aquel día, Carlos y Jannik demostraron a todos que su rivalidad será legendaria.
Nadie duda que los dos se harán con multitud de Grand Slams. Si no ocurre nada raro, terminarán con dobles dígitos en número de grandes ya que están a una distancia sideral del resto. Doblan en puntos al tercero del Ranking y casi triplican a los que se encuentran entre la posición 5 y 9. Una auténtica barbaridad. No me vuelvo loco cuando digo que español e italiano juegan a otra cosa distinta a los demás.
Y en un tenis como el actual, donde todavía hay gente a la que le duele una parte del corazón desde el día que Roger y Rafa dijeron adiós, Carlos y Jannik han hecho olvidar a más de uno que hubo un tiempo donde los grandes títulos se disputaban en una intensísima batalla entre tres nombres. Se les sigue echando de menos, sí, pero con Alcaraz y Sinner, esa ausencia duele mucho menos.
No sé lo que el 2026 nos deparará, pero con que se parezca mucho a lo que ha sido este 2025 en cuanto a grandes finales, será un gran año. Para los aficionados a las sorpresas, puede que echen en falta un poco más de diversidad, y es que, quién sabe si algún tercero se unirá a la fiesta de estos dos. Eso ya eso sería el súmmum. Aparte de eso, siempre recordaremos este 2025 como el año del asentamiento de la rivalidad entre Carlos Alcaraz y Jannik Sinner. Y si es a este mismo nivel, que vengan muchos más.

