Ha pasado de ser la número uno e indiscutible reina del circuito a ser la número ocho, pero Iga Swiatek ha encontrado, al fin, cierta paz. Calma. La carga mental, tras Roland Garros 2025, se ha hecho mucho más liviana: se acabó vivir bajo el constante foco, lidiar con las preguntas sobre defender títulos y puntos, estar en el ojo del huracán. Algo más alejada del foco mediático, la polaca persigue ahora un claro objetivo: trabajar en los cambios que ha implementado, junto a Wim Fissette, y hacerse más fuerte mentalmente para ir al abordaje de los grandes títulos y posiciones en el ranking.
Todo esto, claro, no llega de manera fácil. En París dio un paso adelante, quedándose a las puertas del duelo por el título tras unas semifinales donde hubo tramos de clara mejoría. Querrá olvidar el tercer set, pero Iga, tal y como confiesa en una entrevista con Sport PL, se siente satisfecha con la manera en la que encaró el segundo Grand Slam de la temporada: ella también siente que ha dado un paso adelante.
"Mis sensaciones son positivas, sobre todo si miro atrás. Llegué a París con energías renovadas: mi partido frente a Rybakina, sobre todo, en el que estuve en problemas, mostró que tengo la fuerza y capacidad de dejar atrás esas dificultades. Luego jugué otro partido sólido ante Svitolina, y el de Sabalenka creo que también fue muy bueno. No obtuve el resultado que quise, pero perdí ante la número uno del mundo. Estoy contenta: fue un paso en la dirección correcta".
Ni mucho menos esto aleja a Swiatek de un dictado muy claro: "Es momento de centrarme en el trabajo actual". Dejando atrás la presión de los medios y de la gente, Iga admite que la temprana derrota en Roma, ante Collins, fue, en el fondo, una suerte: le permitió "ponerse frente al espejo y pensar en lo que no le gustó, para nada, dentro de la pista". Con tiempo para cambiar esas cuestiones, Swiatek tiene muy claro que en Roland Garros "se vieron los efectos positivos" de esa larga pausa y mirada introspectiva.
LA PRESIÓN DEL RANKING, LOS CAMBIOS CON FISSETTE Y EL RUMOR DE "DARSE UN TIEMPO"
Hablábamos en las primeras líneas sobre cómo la caída en el ranking de Iga podría ser de cierta ayuda, quizás, al permitir alejar el foco mediático de su cabeza. Sin embargo, es la propia Swiatek quien admite que el ranking no juega un rol demasiado importante, ni para bien ni para mal. "No pienso en eso cada día, mi perspectiva no ha cambiado: incluso cuando era la líder, siempre dije que no me fijaba en el ranking. Cuando volví en febrero, después del Open de Australia, tuve un momento en el que sentí cierta desilusión sobre cómo había perdido mi ranking. Ahí, sin embargo, elegí centrarme en el trabajo. Creo que muchas chicas se habían acostumbrado a estar más arriba, y yo también lo hice durante un tiempo. Los deportes funcionan de manera distinta, cualquiera sabe que no todo es constante: hay jugadoras que crecen, hay competición constante. No siempre seré la primera. Sé cuáles son mis herramientas y lo que puedo mostrar dentro de la pista, y el hecho de que jugue con un número a mi lado no cambia eso".
Es un enfoque renovado que, en parte, responde a su colaboración con Wim Fissette. Swiatek apuesta por el largo plazo y es consciente de que, a estas alturas de su carrera, es en los "detalles" donde se encuentra la clave de su trabajo y evolución. "No ha habido cambios tan grandes como cuando lo dejé con Sierzputowski y empecé a trabajar con Wiktorowski. Ahí era más joven y tenía menos herramientas, el progreso fue más visible. En estos años he aprendido mucho, habrá menos novedades, no habrá un 'Eureka' tenístico. Son los detalles en los que me centro: hemos cambiado un poco la posición en las bolas rápidas a mi derechas, algo que me ha ayudado mucho, ya que mi grip necesita más atención en este tipo de golpes. También hemos trabajado en el saque, se puede ver que ahora saco un poco mejor al revés, y eso me hace muy feliz, pero son los detalles lo que principalmente afinamos".
Otro de los principales puntos de interés alrededor de Swiatek se dio hace apenas un par de meses, cuando la propia prensa polaca lanzó un rumor que no parece materializarse: la posibilidad de que Iga se tomase un largo descanso y decidiese saltarse Wimbledon. Ella misma lo desmiente por completo: "No siento la necesidad de darme un descanso. Y en el pasado, incluso cuando lo he sentido, seguí trabajando y viví momentos muy satisfactorios. No creo que sea una buena solución: sé de lo difícil que es regresar al circuito. Prefiero seguir en ritmo y construir mi proceso, el tenis es muy exigente y quizás me salte un par de torneos para volver con energías renovadas, pero no quiero tomarme un largo descanso para vivir de manera diferente. Ya habrá tiempo de eso, ahora estoy muy feliz con mi vida".
Una vida cuyo próximo objetivo es Wimbledon, pero que ha sufrido importantes alteraciones en poco menos de un año. La pregunta del millón, para finalizar, es clara: ¿cuál es la principal meta de Iga Swiatek en las próximas semanas y meses? "Un tiempo de tranquilidad, en el que pueda dar varios pasos hacia delante y luchar ante las mejores del mundo sin tener el freno de mano echado por varios motivos. Me gustaría ir a más torneos y mantener la misma actitud que tuve en Roland Garros, implementar aquello a lo que me he adaptado. Me encantaría que eso generase resultados, pero no quiero esperar nada: voy a trabajar en ello, eso seguro". ¿Aparecerá la Iga 2.0 en Wimbledon? Solo el tiempo lo dirá.

