Un mes ha durado la combinación entre Diana Shnaider y Dinara Safina dentro del circuito femenino. Hace dos días supimos que la jugadora de 21 años y la entrenadora de 39 no seguirían colaborando en este WTA 1000 de Roma, una decisión inesperada que necesitaba de alguna explicación. El medio Championat pudo entrevistar a Shnaider tras su victoria en tercera ronda sobre Jaqueline Cristian para buscar algo de información veraz, ya que no son pocos los diarios que se han aventurado en aportar su propia versión. Estas fueron las palabras de la actual Nº11 mundial.
“Todo sucedió de manera espontánea, justo después del partido en Madrid con Iga Swiatek, ahí Dinara ya me dijo que no vendría conmigo a Roma. Fue una decisión exclusivamente suya. Una vez en Roma le escribí para conocer cuáles serían las condiciones a partir de ahora, cómo continuábamos con el trabajo, pero ella me dijo que ya no consideraba ningún tipo de cooperación. ¿Qué puedo hacer? Sucedió así, fue una decisión de Dinara, por mi parte lo respeto y lo acepto. Me prepararé para el próximo torneo y buscaré algunas opciones nuevas. No sé qué planea hacer Dinara a continuación, si trabajará con otra persona o se alejará del coaching, pero le deseo suerte en lo que haga”, apuntó Diana tras pasar página.
¿Pero cuál es el motivo real de esta separación tan precoz? Según algunos medios rusos, el núcleo del problema podrían ser los padres de la jugadora. “Siempre habrá personas que suelten cualquier tipo de información, aunque sea equivocada. No sé de dónde saca la gente que mis padres me quitan todo el dinero, que vivo sin dinero o que no pueda pagarme un entrenador. Soy muy escrupulosa cuando toco este tema, incluso siendo menor de edad nadie se llevó mi dinero, ni siquiera sabéis cuánto tengo en la cuenta”, contestó tajante la de Zhiguliovsk.
“Mis padres no me dicen nada sobre este tema, pero es muy desagradable tener que escuchar ciertas cosas, ellos lo pusieron todo para que me fueran bien las cosas, así que están un poco tristes con todo esto. Duele mucho leer estas cosas de mis padres, gente que asegura que me roban todo el dinero, es asqueroso. De hecho, tengo una gran relación con ellos, mis padres son mi apoyo, ojalá todo el mundo tuviera una relación con sus padres como la mía”, concluyó Shnaider sobre un tema que ha ido cogiendo fuerza en los últimos tiempos y que muchos periodistas aseguran que es el principal motivo por el que le esté costando dar con un entorno estable.
QUEDARSE CON LO POSITIVO
Con un balance de 13-11 esta temporada, todos sabíamos lo empinada que iba a ser esta temporada para Shnaider, instalada ya entre las mejores y obligada a dar un nuevo salto de calidad si no quiere dar un paso atrás. De momento no ha sumado tres victorias seguidas en ninguno de los torneos que ha disputado, pero esta condición podría darse esta semana en Roma si logra superar en octavos de final a la belga Elise Mertens. Antes de eso, Diana vuelve a tirar balones fuera en cuanto a su relación con Safina, asegurando que este mes trabajando a su lado le ha servido para aprender muchas cosas que seguro le servirán en el futuro.
“No hay nada negativo entre nosotras, aunque haya sido un periodo muy corto, lo cierto es que fue muy productivo, Dinara hizo muchas cosas por mí. Me ayudó a trabajar con mis emociones negativas, a mantener la concentración, a enfocarme todo el partido pese a las condiciones adversas, incluso cuando estás perdiendo. Trabajamos mucho en todos estos aspectos, así que le estoy muy agradecida por cómo ha compartido toda su experiencia conmigo. A pesar de este corto período de tiempo, seguro que se verán algunos frutos del trabajo conjunto”, valoró.

