Felix Auger-Aliassime consiguió coronarse como campeón del ATP Montpellier 2025 tras una semana de gran tenis en la que superó a Arthur Cazaux, Bu Yunchaokete, Jesper De Jong y Aleksandar Kovacevic en la final. El canadiense mostró un nivel de juego que está acostumbrándose a repetir semana tras semana, y es que este es el segundo trofeo que gana este año tras el ATP Adelaida.
A pesar de no poder avanzar más allá de segunda ronda en el Open de Australia al sucumbir a la remontada épica de Davidovich, Felix Auger-Aliassime está cuajando un 2025 prácticamente perfecto al lograr dos trofeos en lo que va de temporada. El canadiense no ganaba un trofeo desde 2023, y tras un 2024 en el dique seco y en el que le faltaron muchas sensaciones en pista, parece que este año ha llegado su reencuentro consigo mismo.
- Una presión que quizá no tocaba
El canadiense surgió como una gran promesa al mostrar un juego basado en la potencia y buscar las líneas, lo que es un tipo de tenis muy complicado de materializar y de llevar de forma regular. Auger-Aliassime es un jugador que si no está focalizado al 100% comete muchos errores, y eso le ha costado derrotas duras de digerir a lo largo de estos años, como las múltiples derrotas sufridas en algunas primeras rondas de Grand Slam. Su alianza con Toni Nadal tampoco le ayudó, ya que se le puso una presión añadida encima que no le benefició.
El 2024 fue un año muy complicado para él a nivel de resultados, pues tanto en Wimbledon como en el US Open cayó en la primera ronda. Además, solamente accedió a una final en todo el año, en el Masters de Madrid, y fue gracias a las retiradas de Jiri Lehecka, Jannik Sinner y Jakub Mensik para caer en el último choque ante Andrey Rublev (4-6 7-5 7-5).
Felix es el tercer jugador nacido en los años 2000 con más títulos ATP por detrás de Carlos Alcaraz y Jannik Sinner, que le llevan una amplia ventaja con más de 15 coronas cada uno. Sin duda, es un jugador con una clara predilección por las pistas indoor al tener seis de siete títulos en este tipo de pistas. Al ser preguntado por ello en rueda de prensa, el canadiense aseguró entre risas que se le dan bien las condiciones bajo techo porque es de un país que "vive a -20 grados la mitad del año".
- Su final más loca
Auger-Aliassime habló para la ATP tras la apasionante final, que terminó llevándose en el tie break del tercer set (6-2 6-7 7-6): "Sin duda, es la final más loca que he jugado. Tanto si ganaba como si perdía lo iba a ser, ha habido un nivel muy alto por parte de ambos", declaró, y es que la semana de Aleksandar Kovacevic ha sido casi perfecta al llegar a su primera final ATP con un tenis basado en la potencia y con un revés en estado de gracia. "Recuerdo en el Sub-12 de la Orange Bowl que me parecía que jugabas como Federer", le admitió Felix al estadounidense en la ceremonia de trofeos.

