Carlos Alcaraz ha recuperado su mejor versión y está preparado para optar a cotas de éxito históricas en este Open de Australia 2024. Así se desprende de su contundente triunfo ante Miomir Kecmanovic en octavos de final, dominando de principio a fin y evitando cualquier atisbo de despiste para vencer por 6-4 6-4 6-0.
Colmillo afilado, espíritu competitivo sobre la mesa y clarividencia de ideas máxima. Carlos Alcaraz hizo gala de estos tres ingredientes para armar una suculenta receta en forma de partido perfecto ante Miomir Kecmanovic, en unos octavos de final del Open de Australia 2024 que le darán la confianza y moral necesarias para afrontar el choque de cuartos de final ante Alexander Zverev. El mejor nivel del murciano ha vuelto justo cuando más se necesitaba y vuelve a erigirse en ese tenista temible y aparentemente inabordable, capaz de despedazar a sus rivales de muchas formas distintas, todas ellas igual de eficientes. Motivos para soñar con el tercer título de Grand Slam para sus vitrinas.
- Alcaraz no ha tenido que afrontar ni una sola bola de break en contra
Desde los compases iniciales del primer set pudo comprobarse que Alcaraz estaba con un nivel máximo de inspiración y se erigía en un muro inexpugnable para Kecmanovic. Lo intentó con todo el serbio, buscando la manera de ser agresivo, meterse en pista y quitar tiempo al español, pero era incapaz de frenar el caudal inagotable de tenis que se le vino encima. Carlitos pasaba de la defensa al ataque en un pestañeo, encontraba soluciones a las subidas a la red de su rival, metía un alto porcentaje de primer servicio y jugaba a placer, sin necesidad de asumir excesivo riesgo y destapando el tarro de las esencias en cada juego.
No tenía mucho que reprocharse Kecmanovic, más allá de su falta de mordiente con el drive, pero eso es algo que viene de serie y que solo tiene consecuencias fatales ante un titán como el español. A pesar de ello, Miomir tiró de coraje y creatividad para sobrevivir con su servicio y mantenerse a rebufo del murciano en la segunda manga. Terminó cediendo su saque en cuanto Carlitos metió una marcha más, y fue testigo de excepción de una nueva exhibición de poderío, talento e intangibles de leyenda en ciernes que puso sobre la mesa Alcaraz.
- Carlitos terminó con 43 golpes ganadores y 19 errores no forzados
Era una tremenda tortura lo que estaba viviendo Miomir Kecmanovic, que se sentía una marioneta en manos de un artista y terminó claudicando sin remedio en un tercer parcial en el que no hubo historia., Carlos Alcaraz hacía absolutamente de todo en la pista, encontrando la manera de brillar con luz propia y acceder a cuartos de final pletórico de confianza. Hay muchas maneras de ganar un partido, y la que ha empleado el murciano en este duelo es de esas que lanzan un aviso claro a sus competidores y marcan territorio en la lucha por el título. Espera ahora Alexander Zverev en cuartos de final del Open de Australia 2024, lo que será una auténtica prueba de fuego.

