Humilde, discreto, divertido, generoso... Son solo algunos de los adjetivos con los que diversos tenistas definen a Andrey Rublev, un gran desconocido en cuanto a personalidad para los aficionados, que pueden quedarse con la imagen que proyecta en pista, donde es carcomido por sus demonios debido a los nervios. Analizamos la personalidad de un jugador especial.
Alguien que no conozca los entresijos del tenis y se disponga a ver un partido de Andrey Rublev, puede quedar asombrado con la hiperactividad y mala gestión emocional del jugador ruso, al que no es difícil ver perdiendo los nervios por completo, gritando a los cuatro vientos con los ojos inyectados en sangre y siendo presa de sus propios demonios. Nadie diría que el ruso es un ángel fuera de pista, una de esas personas capaz de unir a caracteres muy diversos en un ambiente tan complejo y especial como es el del circuito. Hay una opinión muy generalizada entre los tenistas que atañe a Rublev y le presenta como uno de los tipos más encantadores y con más empatía por los demás en un ambiente en el que prima el individualismo. Así se manifiesta en un reportaje de Tennis.com, donde el ruso recibe halagos de muchos de sus compañeros.
"Es una persona muy sencilla y abierta con los demás. Nunca se va a negar a mantener una conversación y conocer en profundidad a la gente", comenta Daria Kasatkina, secundada por Casper Ruud. "Fuera de la cancha es todo lo contrario a lo que se ve dentro de ella. Esa ferocidad que muestra en la pista desaparece y se convierte en un chico muy tranquilo, amable y simpático. Siempre está sonriendo, hace muchas bromas, pero, sobre todo, se preocupa mucho por los demás", afirma el noruego que deja entrever una enorme generosidad de Rublev con los aficionados.
Y es que resulta habitual ver al ruso firmando autógrafos y haciéndose fotos incluso después de duras derrotas. "Lo que hace con los niños es impresionante, siempre está atento y jamás se niega a firmar autógrafos y atenderlos. Es muy competitivo y eso hace que se erija en uno de los grandes incomprendidos del deporte porque la gente le juzga por su actitud en pista", desvela Alexander Zverev, quien mantiene una relación con Andrey desde que eran niños, prácticamente. Merece la pena mencionar la anécdota desvelada por Dominic Thiem ya que pone de manifiesto el tipo de persona que es Rublev en la intimimdad.
"Cuando ganó en Montecarlo le envié un mensaje de felicitación y enseguida me respondió diciéndome que se ponía a disposición mía por si quería charlar o necesitaba cualquier tipo de apoyo o consejo en los tiempos difíciles que estoy viviendo. Siempre me ha dado muchos ánimos para que vuelva a mi mejor nivel y no esperaba que, en el mejor momento de su carrera, hiciera algo así. Habla del tipo de persona que es", asevera Dominic, al que secunda Anastasia Anastasia Pavlyuchenkova. "Volví de una lesión este año y perdí algunos partidos duros. En ese momento, me encuentro un mensaje suyo animándome y dándome consejos. Sabe escuchar a los demás y tiene un corazón increíble", destacó la rusa.
Bien es sabido por todos que Daniil Medvedev es uno de sus mejores amigos, tanto que le escogió como padrino de su hija. En más de una ocasión, el actual número 3 del mundo ha definido a su compatriota como la "mejor persona en el mundo del tenis" y explica qué es lo que más le cautiva. "Su actitud hacia los niños siempre es intachable. Tiene muy presente lo importante que puede ser en esas edades ver cómo tu ídolo te atiende y te habla con cariño. Elegí que fuera parte de mi familia por los valores que transmite", advierte.
- Rublev creó su propia de marca de ropa para donarla a diversas organizaciones humanitarias, renunciando al dinero de Nike
Una de las noticias que trascendió hace poco de Andrey Rublev es que se desvinculaba de Nike para crear su propia firma de ropa, con la que iba a fabricar muchos productos cuyo fin era donarlos a organizaciones benéficas. Así lo desvela su agente, Galo Blanco, que incide en lo divertido y buena persona que es el ruso. Si se le pregunta a él, siempre intenta mantener un perfil bajo y mostrarse humilde, sin alardear de estas virtudes. "Es bonito que mis compañero piensen estas cosas de mí. Yo siempre intento firmar autógrafos y atender a niños porque sé de la importancia que eso tiene para ellos", dijo antes de hablar de lo que le cuesta manejar sus propios demonios en la pista.
"Por otro lado, debo tratarme mucho mejor a mí mismo. Hace años era un gilipollas, pero me quería algo más. He sido un completo abusador de mí mismo, pero estoy mejorando en eso", afirmó un Andrey Rublev que quiere seguir hacienedo realidad sus sueños como tenista profesional y explorando sus límites de la manera en que ya lo ha hecho en este 2023. Totalmente asentado en el top-10 desde años, su gran debe no es otro que el de pasar de cuartos de final en torneos de Grand Slam, algo que intentará hacer en 2024.

