Si todavía quedaba algún aficionado al que no le sonaba su nombre, Ben Shelton se aseguró de que todos le conocieran en el pasado US Open 2023. La nueva promesa del tenis estadounidense, que daba el salto del tenis universitario hace apenas unos meses, se queda con ganas de más después de su mejor torneo hasta la fecha.
La presión de estar en el foco
“En el US Open había cámaras y micrófonos en todo momento. Entras en el gimnasio y te siguen, estoy hablando con Coco (Gauff) después de que ganáramos nuestros respectivos partidos y hay un micrófono sobre nuestras cabezas. No tienes un espacio seguro donde la gente no te esté mirando. Cuando vuelves a la habitación del hotel, puedes relajarte”, dice un Ben cuyas palabras se demuestran con ese vídeo de Aryna Sabalenka rompiendo la raqueta tras perder la final femenina. “De vez en cuando, cuando dices algo que desearías no haber dicho y miras a la cámara que te ha pillado, se te queda en la cabeza”, dice Ben en una entrevista con la Revista GQ.
Sobre las críticas
“No voy a mentir, miro las redes sociales de vez en cuando. Puedo usar los comentarios negativos como combustible. Me ayuda realmente a jugar mucho mejor”, dice un Ben que no entiende del todo cómo a la gente puede molestarle su celebración: “Cada pequeña cosa que haces, aunque no esté fuera de control (palabrotas o romper una raqueta), está mal vista en el tenis. Si gano un punto y grito, la gente dirá algo: ‘Lo celebra demasiado fuerte, está fuera de control, sé humilde’”.
“Es fácil que los tenistas nos volvamos egocéntricos”
“La forma en la que gestiono las situaciones en el circuito, estar rodeado de gente… Es fácil que los tenistas nos volvamos egocéntricos porque todo lo del circuito gira a nuestro alrededor. Nos ponen en un pedestal y es fácil pensar que todo gira en torno a uno mismo y que el mundo gira a nuestro alrededor, pero no es así”, explica Shelton, quien se llevaba estas lecciones de la competición universitaria.
Sus pensamientos al enfrentarse a Djokovic
“Me dije: ‘No ganaré este partido, pero quiero que este tipo y la grada sepan que he venido a jugar y que estaré de vuelta’”. Hace apenas trece meses, Ben se hacía profesional. En Australia llegaba a cuartos y en Nueva York, a semifinales. Se espera que el joven jugador americano siga dando un gran nivel en las grandes citas, especialmente sobre la pista dura.

